El gobierno de Mauricio Macri recuperó terreno en la opinión pública


Por Diego Reynoso, profesor del Departamento de Ciencias Sociales y director del ISPI.

Febrero y marzo fueron meses de desgaste para el gobierno de Mauricio Macri. En el mes de abril, en cambio, el Gobierno recuperó terreno con la opinión pública. En nuestro estudio mensual que realizamos en conjunto la Universidad de San Andrés y la consultora Ipsos, los Indicadores de Satisfacción Política Institucional (ISPI) también reflejan esta recomposición. El índice de satisfacción ponderada acerca de “cómo marchan las cosas en el país” pasó de 41 puntos el mes pasado para subir levemente a 44.3 en el mes de abril.

La satisfacción varía según región y nivel socioeconómico, como es lógico: en el Noroeste (NOA) alcanza un valor de 52.6, mientras que en el Gran Buenos Aires (GBA) asume un valor de 40 puntos; en el nivel ABC1 llega a 50.6 mientras que en los sectores más bajos (D y E) es de 38.2.

Algo similar sucedió respecto del índice de satisfacción con el “desempeño del Poder Ejecutivo” que pasó de 37 puntos a 40.5 y que, si bien resulta inferior a la satisfacción general, tiene la misma variación regional y social.

La aprobación de la gestión presidencial de Mauricio Macri que en marzo estuvo en los niveles más bajos desde que asumió (45%), este mes se recupera a un 49%, mientras la desaprobación sigue firme en un 42%. Los sectores más altos (ABC1) son los que más aprueban al Gobierno (58%) mientras que en los estratos más bajos la aprobación es de 40% y la desaprobación del 51%. En todas las regiones del país la aprobación está en 50% o por encima, con la excepción del GBA en donde los que desaprueban al Gobierno (52%) superan a los que lo aprueban (42%).

Las políticas públicas que encabezan el índice de satisfacción siguen siendo Turismo (47.8) y exteriores (47.5) y se suman ahora Obras Públicas e Infraestructura (46.5), la política que mayor incremento en satisfacción ha experimentado en el último mes (+5.2), y relación con los medios de comunicación (45.8). Los cambios en el índice también se sintieron en las que menor satisfacción generan, como educación (35.6) que pasó de estar en el top 10 del índice de satisfacción para pasar a la lista de las tres políticas con más bajo índice de satisfacción, junto con seguridad (33.2) y justicia (32.7).

Independiente del lugar que ocupan en el índice, hay un patrón común en la percepción de las políticas públicas singulares que pueden estar detrás del repunte del Gobierno. Al respecto, las políticas que mayor variación positiva en el índice de satisfacción experimentaron el último mes fueron las vinculadas con el “hardware”, si se me permite la expresión. Infraestructura y Obras Públicas, Modernización del Estado, Transporte, entre otras.

Obviamente se trata de percepciones cuando de opinión pública se habla, pero pareciera ser que la mella que los conflictos sectoriales le propinaron al Gobierno durante febrero y marzo, comienza a revertirse del lado de la infraestructura y las inversiones en obra pública y administrativa. Desde luego, sólo es una hipótesis superficial de la lectura de la información que esta decimoquinta ola del ISPI ofrece.

Clarín
08 de Mayo de 2017