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Florencia Garramuño: Chico Buarque, entre la novela y los himnos

"La impresionante capacidad de Chico para absorber –y discutir y polemizar– problemáticas históricas, sociales y políticas convierten muchas de sus obras en un retrato resquebrajado –a menudo sumamente crítico– del Brasil contemporáneo", analizó la directora del Programa de Cultura Brasileña. La versión original de la nota puede verse aquí:  http://www.revistaenie.clarin.com/literatura/Chico_Buarque-comentario-novela-himnos_0_1354064589.html

Ejemplo de la formidable convergencia artística que se dio en el Brasil hacia fines de los años sesenta, cuando artes dispares y disímiles tomaron préstamos e inspiraciones unas de las otras para poner en escena una cultura en ebullición, donde se trastocaron y desbordaron todos los límites institucionales y comportamentales, la obra de Chico Buarque de Hollanda se desliza con sorprendente facilidad desde la música popular hacia la literatura, el cine y el teatro.

Se lo reconoce principalmente como uno de los músicos más importantes de ese movimiento, que durante las décadas de 1960 y 1970 tomó las raíces del samba aggiornadas por la bossa nova para provocar el estallido de eclecticismo rítmico y melódico que se definió con las equívocas siglas de MPB (Música Popular Brasileira). Sin embargo, lo cierto es que sus obras de teatro, novelas y participaciones en cine resultan piezas tan bien acabadas –y en algunos casos, tan conocidas– como sus mismas canciones.

Esa misma capacidad multifacética convierte a músicas, novelas u obras de teatro en torbellinos donde se encuentran, con rara felicidad, técnicas y procedimientos provenientes de las más diversas artes. No es extraño por eso que sus canciones hayan sido consideradas –como las de otros músicos brasileños de la misma generación, como Caetano Veloso– en un pie de igualdad junto a las composiciones de los mejores poetas brasileños. Si algunas de sus canciones han inspirado escenas cinematográficas, son también muchas las composiciones en las que una mirada rápida descubre exquisitos montajes puramente cinematográficos de intensa cualidad visual, como Bye Bye Brazil, por poner un ejemplo.

Del mismo modo, sus novelas se ven impelidas por una cierta cualidad musical que empuja el discurso en un torrente narrativo –sobrepasando tramas y construcción de personajes– a la que, creo, deben su éxito. Según Vinicius de Moraes, Chico Buarque habría logrado la perfecta unión entre la cultura popular y la cultura erudita, una de las obsesiones de la cultura brasileña, por siglos ya.

En todas estas actuaciones, la impresionante capacidad de Chico para absorber –y discutir y polemizar– problemáticas históricas, sociales y políticas convierten muchas de sus obras en un retrato resquebrajado –a menudo sumamente crítico– del Brasil contemporáneo. De allí que canciones como A pesar de você o Cálice se hayan convertido en himnos de protesta frente a la dictadura militar, o que Iracema vou pueda ser leída como una de las mejores expresiones de los traumas de los migrantes brasileños expulsados del país por la situación económica.

También esa ambición histórica se manifiesta en su última novela, El hermano alemán. Aquí, la combinación de una historia personal y autobiográfica con un esfuerzo denodado por la reconstrucción histórica –quizás demasiado rápida y esquemática– coloca los años de la dictadura brasileña en contrapunto con la época del nazismo en Alemania. La novela sigue la historia, efectivamente investigada gracias a la ayuda de varios historiadores, de la búsqueda de un hijo secreto de su propio padre, Sérgio Buarque de Hollanda, célebre historiador y autor de un clásico brasileño de la estirpe de Casa Grande y Senzala, Raízes do Brasil . La historia, apenas levemente tergiversada por una pátina ficcional que sólo trastoca parcialmente nombres y situaciones, junto con la reproducción facsimilar de algunos documentos, cartas y fotografías, hace de este libro un instrumento sorprendente para explorar ya no sólo la historia del Brasil y los comportamientos de sus clases pudientes, sino también un modo de narrar la manera en que esa historia se inserta nítidamente en una trama internacional.