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Silvia Ramírez Gelbes y Eugenia Mitchelstein: “Los candidatos utilizan Twitter sólo porque tienen la necesidad de estar presentes”

Las profesores analizaron de qué modo los principales postulantes a las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) recurren a la red social como herramienta de difusión y de vínculo con el electorado.
No responden, apenas retwittean y, mucho menos, realizan propuestas. Por el contrario, sólo difunden sus eslóganes de campaña, las fotos tomadas en los actos públicos y, en general, evitan confrontar con sus adversarios políticos. En algunos casos volvieron a revitalizar una cuenta que habían abandonado hace años. Otros, en cambio, disponen de dos perfiles: el personal y el correspondiente a la contienda electoral. Los menos, por su parte, se mantienen lejos de la comunidad virtual.

Sin embargo, la inmensa mayoría de los principales candidatos legislativos a las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires busca no perder su espacio en Twitter.

“Hay una idea de que si no estás en las redes sociales no existís”, consideró Silvia Ramírez Gelbes, directora de la Licenciatura de Comunicación de la Universidad de San Andrés (UdeSA).

Pese a eso, “casi nadie cumple con la lógica de Twitter de entablar conversaciones y de retwittear”, sostuvo Eugenia Mitchelstein, docente de la misma carrera.

-¿De qué modo utilizan el Twitter los candidatos a las PASO?

Silvia Ramírez Gelbes: En general, los políticos no respetan los 140 caracteres y, en muchos casos, lo que hacen es partir un discurso largo. Esto tiene la contra de que uno los lee de arriba para abajo, o sea desde el final hacia el principio, y que en el medio se van metiendo los tweetts de otras personas a las seguimos. Entonces, el mensaje queda cortado y obliga a hacer una elaboración muy particular. En varios casos se puede destacar también que no hablan mal de nadie y tienen un mensaje del tipo “onda de paz y amor”.

Eugenia Mitchelstein: Massa dice, por ejemplo: “Construimos sin destruir, nos tomamos de la mano aunque pensemos distinto”. Es muy del tweett genérico, que no dice nada. Envía cuatro o cinco tweetts un día pero en los siguientes, nada. Como si alguien se acordara y dijera: “Che, tenemos Twitter, mandemos uno”. También pone fotos de los actos de campaña, pero no incluye links, no responde, no retwittea; esto último es casi toda una constante en todos los políticos. Twitter tiene una lógica de entablar conversaciones y de retwittear que casi nadie cumple, especialmente en los políticos mayores de 50 o 60 años. Sin embargo, hay algunas excepciones como Mabel Bianco (segunda candidata a senadora por el radicalismo en la lista que encabeza Rodolfo Terragno) y Humberto Tumini (candidato a diputado nacional por Juntos en el espacio UNEN). La que más tweets tiene es Victoria Donda, que responde, retwittea, habla con el novio, cuenta que fue al cine, se pelea… Martín Insaurralde, por el contrario, tiene un estilo muy parecido a Massa. Usa frases como “sabemos de dónde venimos, salimos del fondo del mar” y ese tipo de mensajes.

Silvia Ramírez Gelbes: Donda hace todo lo que hay que hacer en Twitter. Inclusive su avatar es muy diferente al resto; es más sexy y juega con su imagen.

Eugenia Mitchelstein: Sin embargo, el que más follows tiene es Francisco de Narváez, seguido de Massa, Gabriela Michetti y Daniel Filmus. Ninguno de los cuatro, en cambio, son los que más twittean. Y hay otros candidatos que ni siquiera tienen Twitter. A Juliana Di Tullio, segunda en la lista que encabeza Filmus, le suspendieron la cuenta. Rodolfo Terragno no tiene una cuenta personal pero sí una de campaña que es @conterragno. Y Darío Giustozzi tuvo Twitter durante once meses y lo abandonó. Elisa Carrió tiene una cuenta muy nueva en la que da indicaciones: “Estoy en el estudio de ‘A Dos Voces’, en breve saldré al aire. Retwitteen todo lo que publique mi equipo”, escribió. Nadie hace eso en Twitter. Todos piden por favor, pero nadie da órdenes.

¿Qué objetivo persiguen los candidatos por medio de Twitter? ¿Para qué les sirve?

Silvia Ramírez Gelbes: Buscan tener presencia. Muchos de estos políticos si no sintieran la necesidad de estar presentes no tendrían Twitter. Habría que ver, por otra parte, cuántos de ellos manejan sus cuentas, porque quizá todos presumimos que, por ejemplo, Cristina Fernández de Kirchner maneja su cuenta. Yo creo que cuando habla de sí misma, dice “qué tul” o “very grosso”, efectivamente es ella quien los escribe. Pero hay otros en los que no, como cuando hace recortes de sus discursos en actos públicos. En el caso de Mauricio Macri, en cambio, creo que debe contratar a alguien. Sospecho que no debe tener sensibilidad para twittear. Y lo mismo ocurre con Massa; no estoy segura de que sea él. Por eso digo que hay una función de estar presentes en Twitter porque los demás están allí y no quieren dejarse ganar. Esto es lo que hace Cristina, que está en todas las redes sociales, inclusive en Linkedin.

Eugenia Mitchelstein: Y también hay una sensación de que tienen que estar aunque no sepan para qué sirva. Hay otros que sí lo saben. Por ejemplo, Federico Sturzenegger responde cuestiones relacionadas al Banco Ciudad. Hace una utilización de su cuenta más de función social. Pero hay otros como Massa e Insaurralde que no hacen mención al municipio. Inclusive, si alguien les pregunta no contestan. Estuve viendo que el replay promedio de los candidatos en Twitter es de 14 por ciento de todos los tweetts. Sólo 11 de los 28 principales candidatos responden a sus seguidores. Hay algunos que sólo responden elogios.

Silvia Ramírez Gelbes: Cristina casi no responde y retwittea muy poco. Igualmente, busca utilizar un lenguaje que es el típico de Twitter y que algunos autores llaman la “antinormativa” o lo “anticortés”. Cuando dice “very grosso” toma esa idea de romper con la cortesía y mostrarse como muy campechana, como una persona actualizada, que habla como una persona joven. Sin embargo, no utiliza todas las herramientas de Twitter. Sólo a veces sube fotos o videos, pero en realidad presumo que lo hacen sus twitteros. En definitiva, creo que lo que buscan los candidatos en Twitter, más que establecer una agenda política, es estar.

Eugenia Mitchelstein: Creo que es gente que ignora lo que pasa en Twitter.

Silvia Ramírez Gelbes: Es como poner otro cartel en la vía pública, pero este es más barato y le llega a gente que está más lejos.

Eugenia Mitchelstein: Parece que alguien les dice “tenemos que hacernos una cuenta de Twitter”, y el candidato les responde: “Bueno, ¿vos te ocupás? Porque yo no tengo tiempo”. Y es lógico que no tengan tiempo. A mí me sorprende de dónde saca el tiempo Cristina para twittear; es la Presidenta, ¿no tiene 25 mil cosas para hacer?

Silvia Ramírez Gelbes: Creo que entre los varios objetivos que tiene Twitter, uno es capturar el voto joven y otro mostrarse como perteneciente a esa generación.

Eugenia Mitchelstein: Martín Lousteau (?@GugaLusto) tenía una cuenta que había abandonado pero ahora volvió a utilizarla. Y también tiene otra oficial de candidato (@MartinLousteau). En la personal, cuando decidió volver a twittear, puso: “A casi de 2 años de mi último tuit, pasaron tantas cosas; encontré el amor Carla, y la maravillosa experiencia de ser papá de Gaspar”.

Silvia Ramírez Gelbes: Hay como una idea de que si no estás en las redes sociales no existís. Eso es algo que incluso se está viendo en el ámbito empresario. Hace un año eran pocas las empresas que tenían Twitter, pero cada vez más se están acercando a esta herramienta. A los políticos les pasa lo mismo.

Eugenia Mitchelstein: Pero no sé si sirve estar por estar. Tal vez es mejor lo que hace Giustozzi. Se abrió Twitter, lo usó once meses y no volvió. No hay nada más aburrido que las cuentas institucionales, porque Twitter tiene una lógica muy personal. La sensación que yo tengo es que muchos de estos candidatos, aunque pongan su cara, usan las cuentas personales como si fueran institucionales. No hay mucha diferencia entre la cuenta @conterragno y la oficial de Sergio Bergman o Diego Santilli. Son igual de aburridas.

Hay candidatos que incorporaron a sus eslóganes de campaña términos o símbolos de las redes sociales, como “seguime” o “me gusta”. ¿Qué persiguen con ese mensaje?

Eugenia Mitchelstein: El lenguaje de “síganme” está desde antes. Es inclusive anterior a Carlos Menem. “Me gusta”, por ejemplo, fue en 1952 el slogan de campaña del presidente estadounidense Dwight Einsenhower: “I like Ike”. Es un lenguaje que está desde antes de las redes sociales pero es verdad que ahora lo asocian más.

¿Los candidatos les dedican tweets a los adolescentes que por primera vez van a votar en estas elecciones?

Eugenia Mitchelstein: No les hablan a nadie.

Silvia Ramírez Gelbes: Yo la sigo a Alicia Kirchner, que suele twittear frases de Néstor y de Cristina. Y a veces pone cosas del tipo ¡cómo no va a ser un país grande si ahora los jóvenes llevan la delantera! Si bien creo que busca dirigirse a los más jóvenes, creo que pocos de ellos deben leerla.

Eugenia Mitchelstein: Pero también es muy difícil segmentar al público en Twitter. Se puede hacer con el lenguaje, es cierto, pero es difícil y se corre el riesgo de dejar afuera a mucha gente. Tal vez es algo que le pasa a Cristina. Creo que es más fácil si uno recurre a una radio. Un spot publicitario en Rock &Pop tiene que ser distinto al de radio Clásica, por citar un ejemplo. Pero en Twitter se pierde un poco el registro de quién es el público.

Silvia Ramírez Gelbes: Con respecto a Cristina, hay muchísima gente que se incomoda con sus tweets.

Eugenia Mitchelstein: Siempre me parece que Cristina habla como si fuera una tía. Yo tengo sobrinos de 16 y 18 años, y a veces trato de imitar cómo hablan aunque con poco éxito. Y yo creo que Cristina intenta hacer eso.

¿Los candidatos difunden algunas propuestas en Twitter?

Silvia Ramírez Gelbes: No las dicen en ninguna parte. Ni en la radio, la televisión o los diarios. No hay proyectos y eso pasaba también antes de Twitter. Hace mucho tiempo que las elecciones se juegan con las personas y no con las propuestas.

Eugenia Mitchelstein: No sólo pasa en Argentina, sino en todo el mundo. Hay un montón de teóricos que dicen que estamos en una democracia de la imagen. Y hay muchos otros que dicen que es imposible separar a la persona del contenido. Adrián Ramos, el segundo candidato en la lista de Lousteau, propone crear una oficina de presupuesto para el Congreso. Es una propuesta que es bastante específica de un economista. Recuerdo en un tweet alguien le pregunta a Sturzenegger cómo va a hacer para bajar la inflación y él dio una respuesta en tres partes: “Primero hay que arreglar el INDEC…”.

Silvia Ramírez Gelbes: En eso Twitter no es distinto de la entrevista radial, la nota en el diario o el acto de campaña. Yo creo que los políticos piensan que si van a más barrios, a más pueblos, si dan más manos obtienen más votos porque aquel que le tocó la mano lo va a votar. La hipótesis es que te vota el que te vio cara a cara, y Twitter da esa sensación de intimidad ficticia, de haberte encontrado con la persona cara a cara. Es un fenómeno muy raro.

Eugenia Mitchelstein: Se estima que el 25 por ciento de la población está en Twitter y lo usa. Entonces el candidato piensa y considera que alguno enganchará. Hay un paper que dice que los políticos más mencionados en Twitter son los que después ganan, pero correlación no es causa, como dicen en las Ciencias Sociales. Quizás es que porque uno es conocido, entonces es mencionado, y no al revés. También pienso que así como los políticos hacen un uso muy aburrido de Twitter, ¿cómo sería uno más divertido?

Silvia Ramírez Gelbes: Es complicado, porque estamos jugando con dos registros distintos de habla: uno es el que relaciona que un político tiene que utilizar términos más formales y debe ser una persona dedicado a cosas serias, y otro es el de Twitter, que son 140 caracteres en los que tienen que ser simpáticos, mostrar inteligencia y rapidez. ¿Cómo se aúnan las dos cosas?

Eugenia Mitchelstein: Lousteau lo arregló creándose dos cuentas; yo no sé si tiene sentido o muestra una esquizofrenia. Y, en realidad, tiene más seguidores en su cuenta personal que en la de candidato. Otro ejemplo es Filmus, que es un político que twittea mucho pero no hace referencias personales. En cambio, como ya dijimos, Donda no tiene una barrera entre su vida personal y la pública. Y hay otros candidatos que hacen un uso diferente. Alfonso Prat Gay, por ejemplo, le contesta a Cristina cuando twittea, pero ella no está chalando con él. Sin embargo, debe creer que así se enfrenta al poder. Y los candidatos de UNEN se retwittean mucho entre sí pero no discuten. Hay una sensación de que están todas en la misma. Y la verdad es que no parece haber un motivo para votar a una lista por sobre otra. Si son tan buena onda, ¡hagan una lista y póngase de acuerdo!

Silvia Ramírez Gelbes: Se puede presumir que el electorado que vota es el que tiene menos Twitter. Por eso no creo que en estas elecciones Twitter vaya a modificar demasiado las cosas. Creo que Cristina captura el espíritu de Twitter mejor que todos los demás.

DIME COMO TWITTEAS

Los 14 principales candidatos a senador y diputados en la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires para las PASO enfrentan de diferente modo la estrategia política a la hora de twittear. El siguiente es el detalle, nombre por nombre, de cómo utilizan esta herramienta de difusión.
http://www.udesa.edu.ar/files/Prensa/TwitterPoliticos.pdf