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El escenario político después de las PASO

Los profesores Alberto Föhrig, Marcelo Leiras, Lorena Moscovich y Diego Reynoso realizaron una evaluación del desempeño de los diferentes candidatos en las elecciones realizadas el domingo último y plantearon distintos escenarios políticos con miras a los comicios legislativos del 27 de octubre. Aquí destacamos algunos de los conceptos expresados en una charla abierta con los estudiantes.
Alberto Föhrig: Por su provisoriedad, las PASO pueden ser analizadas desde dos puntos de vista. Por un lado hay quien sostiene que es un juego de señales. Es decir, que lo que uno obtiene de esta compulsa electoral son señales respecto de cómo se comportan los partidos con relación a las expectativas que depositaron en el electorado. Si estos resultados se confirman, con la provisoriedad que hay que tener en cuenta, uno podría decir que han comenzado dos transiciones: una en el partido del gobierno, donde aparecen nuevos emergentes en distintas facciones o corrientes internas. Sergoio Massa es un emergente de esas facciones, y otros actores pueden surgir del peronismo federal cordobés. Por el otro lado, en la oposición no peronista también hay una transición respecto de quiénes capitalicen la situación frente al gobierno en estos dos años próximos y se prefiguran como actores relevantes para diputar el poder en 2015. Luego de la elección nacional de octubre, aunque depende o no si repite lo que hizo en las PASO, se prefiguran distintas opiniones para el kirchnerismo. Si uno proyectase estos guarismos para la elección general nos encontraríamos con que las cámaras no cambiarán fuertemente su composición pero se abrirá una transición política marcada por qué viene después del kirchnerismo y qué actitud va a tener. Frente a esa transición hay tres posibilidades lógicas. Una, que el kirchnerismo vaya en una elección en 2015 dividido del justicialismo, con un candidato propio que puede ser Sergio Urribarri, Jorge Capitanich o Daniel Scioli para competir con el peronismo de derecha que va a tener su candidato en Sergio Massa o José Manuel de la Sota. Dos, que el kirchnerismo negocie con el peronismo una candidatura a vice. El último punto es clave para leer la elección no tiene que ver tanto con los votos obtenidos por Massa y los de Martín Insaurralde, sino con el famoso rubro aliados. Uno lee los datos y no está claro cómo operarán tanto a nivel provincial como en la Cámara de Diputados. Los aliados, con esas señales, se van a realinear muy rápidamente. Por lo tanto, que el kirchnerismo tenga 130 diputados con algo así como 19 o 20 aliados luego de la elección puede significar que esos aliados deje de serlo; por lo tanto el quórum legislativo puede complicarse más que antes. En el peronismo se abrió la transición y veremos cómo culminan con los resultados en firmes del 27 de octubre.

Marcelo Leiras: Tenemos la primera señal de que una forma de la competencia electoral en Argentina que había empezado a consolidarse después de 2001 se está desarmando: la fragmentación del espacio no peronista con un espacio peronista consolidado. Lo que se observó después de los comicios es el elemento contrario: el espacio no peronista se está fragmentando y el peronista parece ir detrás de ofertas consolidadas a partir de la UCR en muchas provincias. Es posible que el resultado de las PASO sea distinto del resultado de la general, que la lista que ganó sea igualmente atractiva para todos los votantes. El ejemplo cercano es el de Solanas y Carrió en la ciudad de Buenos Aires, porque muchos votantes de Lousteau no votarían a Carrió y muchos de Terragno no lo harían por Solanas. El mismo razonamiento se podría extender a otras provincias, con la cual no creo que sea perfecto predecir el resultado del domingo con el de octubre. Entonces deberíamos leer los resultados con cierta cautela. Naturalmente el hecho político de mayor relevancia es que el Frente para la Victoria perdió, hizo una muy mala elección. Era previsible que le fuera a ir mal pero no tan mal. Sacar el 26 por ciento de los votos después de 54 por ciento es muy pobre. Creo que el FPV perdió la elección sobre todo por motivos económicos. La situación económica no es buena en general, hay una sensación de que afecta, sobre todo, a votantes del Frente para la Victoria. En particular cuando la probabilidad de que un votante pobre no apoye a un oficialismo peronista baja de cierto umbral, el peronismo está en problemas. Hay una observación teórica acerca de cuál es la influencia de la situación económica sobre el voto, porque uno podría pensar que le fue mal porque la inflación es alta, aunque esto mismo se da desde 2006. También uno podría decir que el impacto del impuesto a los salarios es muy alto, lo cual es cierto, pero entonces quiere decir que los salarios son comparativamente altos, lo que nos llevaría a pensar cuál es el mecanismo por el cual la situación económica impacta. Hay dos alternativas: una es pensar que impacta directamente en los ingresos o la sensación de bienestar de la familia; la otra es que la situación económica es una especie de señal por la cual un votante juzga el desempeño del gobierno con relativa independencia de su situación personal, y yo creo que esta interpretación es la que más me convence. Hay una sensación, y este es el cambio significativo, de que el gobierno no tiene idea de qué está haciendo económicamente, y creo que desde ese punto de vista las restricciones cambiarias y comerciales son las señales de que el manejo económico está perdiendo el rumbo. Creo que estas señales son las que debilitaron al gobierno. Esto, combinado con el no ajuste del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, y el ajuste inferior a la inflación de la Asignación Universal por Hijo, es lo que combina el caldo de cultivo en el que se cocinó esta muy mala performance del Frente para la Victoria.

Lorena Moscovich: Es un poco complicado sacar algunas conclusiones de largo plazo o establecer tendencias con una elección que es la primera vez que se hace. No es comparable con la general de 2009 ni con las PASO de 2011 donde se eligieron sujetos ejecutivos. Me parece interesante recordar que estas PASO iban a incluir la elección de los candidatos al Consejo de la Magistratura, reforma que fue obstaculizada por la justicia. Esto que eventualmente quería hacer el Ejecutivo federal fue una primera pérdida a priori a las PASO. Perdió el FPV pero no perdió de la misma manera: perdió ante un PJ dividido, ante partidos como el PRO, ante alianzas que incluyen a la UCR y al socialismo. Esto no quiere decir que tiene un enemigo claro que podemos identificar, sino que perdió en términos generales. Y no todos los del PJ perdieron igual. Creo que Scioli, dentro de los perdedores, quedó fortalecido porque se sacó de encima a la oposición dentro del kirchnerismo y es hoy un candidato bastante potable con miras a 2015 porque si no lo eligen es muy probable que pueda hacer una alianza con el PJ disidente. Tiene muchas afinidades con Massa y De Narváez, y yo creo que Cristina se ve obligada a optar por él. Además porque la estrategia de instalar nuevos, como fueron Boudou o Insaurralde se mostró riesgosa. Boudou ganó pero después dejó un montón de problemas. Insauralde hizo una muy buena elección para ser un desconocido, pero no le alcanzó. Por eso creo que Scioli quedó fortalecido.

Diego Reynoso: El Frente para la Victoria se desmoronó, pero el desmoronamiento es más exaltado por el fervor antikirchnerista. Esta caída del FVP no se va a notar si todo sigue igual en la composición de las cámaras legislativas. Esto será un problema con la opinión pública, porque está percibiendo que ha sido muy derrotado, pero sin embargo el poder institucional que tiene sigue siendo importante para legislar y pude dar una señal bastante confusa entre la legitimidad del sistema político y electoral y los desempeños del sistema institucional. El FPV, con el 26 por ciento, sigue siendo la mayoría institucional, y es un dato importante porque aventura el origen de muchas marchas más de acá a 2015. Massa puede crecer aprovechando el voto anti-k en Provincia, posiblemente pueda crecer un poco más y llevar la votación de los opositores k furiosos que quieren derrotar todavía más al kirchnerismo y esto perjudicará a De Narváez. Esta elección vuelve a remover la interna al interior del Frente para la Victoria, y allí puede darse La Batalla de Cepada. Urribarri y Scioli van a enfrentar una cosa parecida, porque de estos dos va a salir probablemente el candidato kirchnerista a 2015. Urribarri es el gran candidato del FPV en estas PASO, porque de las provincias más pobladas él y Alperovich lograron tener triunfos y eso cuenta mucho en el seno de la interna. Además, Urribarri es bien visto por los sectores k del FPV, algo que Scioli. Esto necesariamente se va a tener que resolver en estos dos años.