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Diego Reynoso: “Macri puede sumarse al peronismo disidente pero de ninguna manera conducirlo”

El profesor del Departamento de Ciencias Sociales e investigador del CONICET, realizó un análisis de los diferentes escenarios políticos de cara a los comicios legislativos del 27 de octubre y las perspectivas con miras a 2015. ¿Quiénes tienen más chances de disputar los principales espacios electorales?
“De la misma manera que los meteorólogos pueden pronosticar con bastante precisión la temperatura de esta noche, quizá la de mañana pero no tanto la del tercer o cuarto día, en política uno puede marcar ciertos caminos. Se sabe que no hay terremotos en Buenos Aires y que puede nevar, aunque una vez cada cien años. Entonces podemos ensayar algunos escenarios".

Con esa mención, Diego Reynoso, que cursó sus estudios de grado en Ciencia Política en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y de posgrado en FLACSO México, la Universidad de Salamanca y la Universidad de Michigan, analizó durante una charla en San Andrés las diferentes aspiraciones de los dirigentes a pocos más de un mes de las elecciones legislativas del 27 de octubre y dos años de los comicios presidenciales.

“A Mauricio Macri podemos sumarlo al espacio del peronismo disidente, aunque no en forma efectiva, declarada y explícitamente. Sin embargo, tiene vínculo y operadores políticos que vienen del justicialismo, como Diego Santilli, Cristian Ritondo y Horacio Rodríguez Larreta. Macri se inscribió como presidenciable pero claramente salió rezagado en comparación con, por ejemplo, Sergio Massa”, evaluó Reynoso.

Al respecto, indicó que si bien “el PRO puede sumarse a ese espacio y contribuir con su electorado, de ninguna manera puede conducirlo. El armado político macrista es mucho más limitado a nivel nacional que el armado territorial del peronismo en una eventual interna. No podría derrotar a un candidato peronista y mucho menos cuando, después de octubre, fluyan hacia Massa todos los respaldos del justicialismo”.

“Si Macri no está en ese espacio del peronismo disidente sumaría en 2015 sólo un 5 por ciento del electorado. Como tal, el PRO no es una fuerza nacional ni podría conducir ese espacio político. No descartaría, inclusive, que si no resuelve el dilema se divida en dos: los Michetti se vayan con el PAN-Radicalismo y los peronistas (Santilli, Ritondo y Rodríguez Larreta) se irían con Massa”, consideró.

Con relación a otras figuras políticas que surgieron con fuerza después de las PASO, Reynoso identificó al ex vicepresidente Julio Cobos (“el triunfo amplio que logró en Mendoza lo proyectó a 2015”), el ex gobernador santafesino Hermes Binner (“no brilla como Massa ni tiene el mismo don de la palabra, pero ya está instalado y conduce el socialismo”) y la diputada nacional Elisa Carrió (“Si le va muy bien en octubre y derrota al PRO en Capital, seguramente querrá sentarse, con derecho, a discutir, quiénes serán los candidatos de UNEN”).

Respecto del Frente para la Victoria (FpV), Reynoso comentó que el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, “está primero en la línea de largada para salir corriendo” a 2015 y “ahora se encuentra en el centro de la escena” luego de asumir la presidencia del Partido Justicialista, un cargo que estaba vacante desde la muerte del ex presidente Néstor Kirchner.

“Todo indica que Scioli va a querer reconstruir al PJ dentro del espacio del Frente para la Victoria para impulsar su candidatura. Pero si Massa derrota en octubre a Martín Insaurralde por un amplio margen también significará que venció a Scioli. En este escenario, las segundas líneas de gobierno y partidarias que hoy están dentro del FpV comenzarán a fluir a la conducción de Massa. Si esto sucede, Scioli seguiría siendo un general pero sin ejército, aun con la bendición de la presidenta Cristina Fernández, bastante menguada electoralmente”, señaló.

Ante ese panorama, mencionó Reynoso, “los demás gobernadores peronistas van a observar que tienen la oportunidad de conducir al PJ. Para mí el primero es Sergio Urribarri, el ganador más grande del FpV: triunfó en Entre Ríos, logró reelegir, sorteó el conflicto más intenso de los conflictos territoriales que se originaron después de la resolución 125 y con el liderazgo más carismático del amado rural, que fue Alfredo de Ángeli, y derrotó dos veces a un peronista disidente y caudillo como Jorge Busti. Tiene mucho para mostrar en su carrera hacia la conducción política nacional, es menos conocido que todos los demás y quiere ser candidato”, expresó.