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Mouton. Pablo Ansolabehere

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El jardín de los presentes

Disco recomendado por Pablo Ansolabehere.
Los gustos cambian, la lista de discos preferidos se modifica permanentemente con el paso de los años, y hasta de los días. Pero hay algunos que siempre están ahí, merodeando el top ten. Es el caso, para mí, de El jardín de los presentes, (1976) de Invisible, una forma inmejorable de entrar –si uno ya no lo hizo- en el fascinante mundo de Luis Alberto Spinetta.

Después de Almendra y Pescado Rabioso, Spinetta armó un trío con dos ex Pappo’s Blues: “Machi” Rufino (bajo) y “Pomo” Lorenzo (batería). El jardín de los presentes es el tercero y último de sus discos, y ya el primer tema, “El anillo del Capitán Beto”, alcanza para justificar la elección: el acorde inicial (que nos introduce de lleno en la galaxia de lo inesperado que la melodía ratifica), la historia de ese colectivero astronauta que sale de Haedo y se pierde en el espacio, la voz de Spinetta (única), el sonido de la banda, los arreglos, que encajan perfectos con esa historia de ciencia ficción arrabalera. A esa canción le sigue “Los libros de la buena memoria”, que logra lo parece imposible: superar a la anterior. Puro lirismo, surrealista y feroz, donde el sonido final del bandoneón fluye tan naturalmente como en un tango.

A propósito de la muerte de Spinetta, en febrero pasado, pudo leerse en las noticias este titular repetido: “Murió el poeta del rock nacional”. Spinetta era un músico de rock, qué duda cabe, pero también mucho más que eso. Spinetta –su obra- es un género en sí mismo. Una rareza perfecta, un fenómeno único, inmenso. “Que ves el cielo”, “Doscientos años”, “Niño condenado” (también de El jardín de los presentes) y muchas canciones magníficas de otros discos suyos son la prueba de lo que digo.

Si no me creen, escuchen, atentos, El jardín de los presentes.