Centro de Propiedad Intelectual e Innovación

Nuestra Historia

Consolidando la Innovación

La propiedad intelectual tiene el poder de acelerar la innovación en América Latina.

La creación de este centro académico sigue a dos exitosas ediciones anuales del Programa Conjunto de Maestría en Propiedad Intelectual e Innovación (MIPI) en nuestra universidad. El Programa MIPI ha demostrado ser un título de maestría único, que prepara a los profesionales de la propiedad intelectual para el mercado de innovación global en rápida evolución, con foco en la región de América Latina. Es desarrollado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual OMPI y la Universidad de San Andrés (UdeSA) en Buenos Aires.

Innovación exponencial para el desarrollo en el S. XXI 

El uso del conocimiento y la innovación está creciendo exponencialmente. En los mercados y en nuestras sociedades, el conocimiento se ha convertido en un recurso fundamental. Un activo valioso, que impulsa la innovación, el progreso y el desarrollo económico. 

El dinamismo y el impacto serán significativos. Lleno de desafíos y oportunidades, los países se adaptarán, conectarán, se pondrán al día. O se quedarán atrás. América Latina tiene un enorme capital humano. El desarrollo económico requiere del rápido establecimiento de un ecosistema de innovación, en el que la interacción coordinada y eficiente entre el gobierno, los sectores público / privado y la comunidad empresarial, a nivel local, regional e internacional, es clave.

En el siglo XXI, las organizaciones no pueden acelerar la creciente innovación compleja de forma aislada: deben conectarse a la red global de información, tecnología, innovación y desarrollo de productos, adoptando el paradigma de innovación abierta donde la innovación fluye en múltiples direcciones. La confianza es clave.

Se necesita una capacidad sofisticada en materia de legislación, gestión y estrategia de propiedad intelectual para lograr un progreso sostenible y exitoso.

La propiedad intelectual no solo protege la innovación avanzada, sino que también reduce los costos de transacción, fomentando la concesión de licencias, la transferencia de tecnología y la colaboración; por lo tanto, como catalizador del sistema de innovación abierta, debe integrarse en una estrategia general que enfatice el intercambio de ideas, conocimientos y tecnología en la creación de valor.