En Youtube: Economía en Acción - Situación económica y perspectivas

El jueves 18 de junio, cuatro economistas y Profesores de nuestra Universidad participaron en nuestro ciclo “Economía en Acción” y nos contaron sus impresiones acerca de la situación económica actual y sus perspectivas a futuro. 


El director de nuestra Licenciatura en Economía, Jorge Baldrich, señala que la historia puede darnos lecciones acerca de las consecuencias de las grandes crisis económicas: el endeudamiento incurrido durante un período de crisis genera nexos fiscales y monetarios que condicionan la implementación de políticas de estabilización para la salida de la crisis. En el caso de la pandemia de coronavirus, el FMI proyecta para todos los países grandes caídas del producto, deterioro de los balances fiscales y aumento de la deuda pública. En Argentina en particular, la política fiscal de los últimos 3 meses fue financiada con emisión de base monetaria y absorción de liquidez con pases y LELIQs. “Estamos repitiendo una situación donde el nexo fiscal y monetario es muy profundo, hay enormes riesgos y enormes problemas para diseñar un plan económico que tenga la garantía de atacar estos dos problemas”, dice Jorge. “El primero es un problema de stocks, porque en la medida en la cual los préstamos se mitigan en términos de emisión de base con absorción de pases y LELIQs hay un problema de stocks porque los depósitos que bancan esos pases tienen que permanecer en los bancos. La alternativa es que se vayan a los bienes y suban los precios, o que se vayan al dólar. El otro problema es un problema de flujos, que es la posibilidad de controlar la base monetaria con un stock de deuda interna del banco central creciente”, concluye.

Damián Pierri es profesor de nuestra Universidad y de la UBA, y señala que durante esta crisis del coronavirus se puede observar una sincronía en los ciclos económicos de los países, que se espera que sigan una trayectoria que vaya del piso del nivel de actividad a un rebote técnico, y de ahí a una lenta convergencia hacia la nueva normalidad. Damián observa que en USA el shock del coronavirus tiene un efecto interesante en términos macroeconómicos: aumenta fuertemente el ahorro de las familias. Este aumento en el ahorro interno financia un fuerte impulso fiscal. Damián está trabajando junto con un investigador del FMI en un paper que estudia los beneficios que puede tener esta abundancia de ahorro interno cuando el Tesoro tiene como objetivo principal proteger a las familias de grandes fluctuaciones en sus ingresos. A propósito de este paper, dice: “La respuesta que tenemos es que acá hay espacio para hacer un manejo activo en el plazo de la deuda, lo que se llama debt maturity en inglés, para que el Tesoro se deslice sobre la curva, en particular emitiendo en el tramo largo.” Esto, explica Damián, ayudaría a descomprimir las presiones sobre los ingresos corrientes de las familias durante la recesión.

Ariel Coremberg, profesor de nuestra Universidad y de la UBA, está preocupado por la dificultad de implementación de los paquetes fiscales dirigidos a sostener al sector privado. Ariel señala que el paquete fiscal implementado por Argentina es menor que en el resto de los países de AL: mientras Argentina invierte entre 4 y 5 puntos de su producto en programas de ayuda al sector privado, los programas de países como Perú, Brasil y Chile ya están superando el 10% de sus respectivos productos. “[Además de] haber llegado a la pandemia y a la cuarentena con una fragilidad macroeconómica extrema sin casi reservas netas en el banco central,” dice Ariel, “también hemos llegado sin política fiscal independiente que permita aplicar los paquetes fiscales con la capilaridad con que las pymes necesitan esa ayuda económica.” Además, señala que si bien todos los países de América Latina están transitando una crisis sanitaria y todos van a incrementar su deuda pública, ninguno de esos países (excepto Venezuela y quizás Nicaragua) está afrontando a la entrada de la cuarentena una crisis con un nivel de inflación que supera el 50% anual y expectativas de inflación que superan el 50% anual. “Yo lo que veo es que a la salida de la cuarentena es inevitable un tipo de cambio real muy alto que compense toda esta incertidumbre estratégica en términos de política pública que está afrontando Argentina, no solo en términos comerciales sino en términos de expectativas, en la medida en que no surja el plan económico del ministro de economía que puede implementar esto”, concluye Ariel.

José Fanelli es profesor de nuestra Universidad y de la UBA, y está preocupado por la situación que enfrentarán las empresas a la salida de la pandemia. En efecto, actualmente se observa que ha aumentado la oferta monetaria pero el crédito al sector privado está estancado. “El problema es que cuando salgamos de la pandemia”, dice José, “las empresas van a salir con el capital de trabajo en parte literalmente licuado, destruido”. Sin embargo, esto no ocurre porque los argentinos no ahorren. José explica que existe una brecha que se está ampliando entre la cantidad de moneda y depósitos en moneda extranjera que los argentinos tienen en sus carteras (que supera los 200.000 millones de dólares) y la inversión extranjera directa (que tiene un stock de alrededor de 50.000 millones de dólares y ha estado cayendo desde 2011). “O sea que los argentinos podríamos comprar todas las empresas extranjeras cuatro veces”, señala José. Es necesario revertir esta situación, porque los fondos destinados a la dolarización no llegan a los bancos, lo cual impide la generación de crédito para el sector privado doméstico.

 

Jueves, Junio 18, 2020