El prolífico científico sanjuanino que busca ser el mejor profesor de Latinoamérica


Nació en Desamparados pero su interés por la salud cerebral lo llevó a estudiar y vivir en distintos países. Hoy tiene un objetivo multiplicador: enseñar a otros todo lo que aprendió.

Tiene 45 años, pero un currículum que parece no tener espacio en una vida entera. A pesar de ser un científico y de conocer a fondo, a través de la neurociencia, los secretos del cerebro, el órgano más complejo del cuerpo, se brinda para explicar del modo más sencillo el desarrollo de su campo de investigación, trasladándolo a casos de la vida cotidiana. Se trata de Agustín Ibáñez, un sanjuanino nacido en el corazón de Desamparados que ahora puede ser galardonado con un premio internacional con el título de Profesor Latinoamericano Destacado, lo que le abriría las puertas aún más a su intención de trasladar sus saberes para que puedan implementarse en la región para el cuidado y tratamiento de personas con demencia.

Agustín es actualmente director del Centro de Neurociencias Cognitivas de la Universidad de San Andrés, y dirige también el Latin American Brain Health Institute (BrainLat) de la Universidad Adolfo Ibáñez en Chile. Reside en el país vecino, pero en octubre próximo se mudará a Irlanda, para hacerse cargo allí del Instituto Latinoamericano.

Sin embargo, su interés por el cerebro y su comportamiento comenzó en San Juan. Él relata que, mientras vivía con sus padres en el barrio Universitario estudió Psicología, lo que lo llevó a desempeñarse en el Instituto de Recuperación Integral del Niño Aislado (Irina). "Ahí empecé a trabajar con niños con autismo de alto rendimiento cognitivo. Se trata de chicos que tienen muchas capacidades analíticas, pero no entienden el mundo social. Justamente ahí se me abrió una puerta, un mundo que me llevó a tratar de entender las bases cerebrales. Eso me trasladó a las neurociencias", recuerda.

Fue entonces que comenzó su viaje por el mundo para especializarse en la materia, vivió en Chile, en Cuba, en Alemania, en Estados Unidos. Sin embargo, una situación familiar volvió a cambiar el rumbo de su vida. Su padre enfermó y descubrieron que sufría demencia con cuerpos de Lewy, una enfermedad degenerativa y progresiva del cerebro. "A mí me costaba entender a mi papá, muchas veces me enojaba y fue diagnosticado mal y tarde. Fue un impacto muy grande para mi familia, no supimos manejar la situación", reconoce.

Eso lo llevó a modificar sus estudios y trasladar sus investigaciones originales de los cerebros jóvenes hacia los que tienen problemas por envejecimiento.

De ese modo, su viaje se reinició y su saber se multiplicó. Así llegó al instituto que hoy dirige y que lo llevó a ser candidato al premio internacional. Aunque, según asegura, aun si obtiene ese galardón, no dejará de ser un ferviente hincha de Sportivo Desamparados ni de venir al menos una vez por año a descansar unos días en su casa de Zonda, entre los cerros sanjuaninos que ama.

El concurso

Por su amplio e interdisciplinario conocimiento y su tarea multiplicadora a través de la docencia, es que el sanjuanino fue preseleccionado como candidato a Profesor Latinoamericano Destacado por la fundación Penser.

"Este galardón premia el desarrollo y el apoyo a iniciativas de educación en Latinoamérica. Parte de mi trabajo implica involucrar un abordaje multidisciplinario en el tema de salud cerebral. Porque la salud cerebral no depende principalmente del cerebro, sino de otras cuestiones que tienen que ver con la forma de vida como la educación, la actividad física, la alimentación, el estrés, la soledad, la familia, la vida social. No basta con entender la ciencia del cerebro, se necesita políticas públicas de desarrollo, de solución de la pobreza, de nutrición, de educación, una formación tremendamente interdisciplinaria", explica el sanjuanino.

Y agrega: "Este año, el Instituto Latinoamericano comienza a ofrecer una formación de excelencia para generar impacto en temas de salud cerebral, sobre todo en cómo tratar las demencias y cómo aplicar modelos de economía para evitar el impacto de este tipo de enfermedades. Esto involucra a personas que padecen estas enfermedades, a sus familias, a políticos, a investigadores. Es una cuestión de cambiar el tema de los estereotipos y generar conciencia".

Para continuar, afirmando que "los gobiernos no están preparados. En Latinoamérica la incidencia de las demencias tiende a cuadriplicarse. La zona tiene una de las prevalencias al crecimiento más altas del mundo. Mientras que, en contraposición, en países de Europa ya no crece, incluso ha disminuido. Se necesita un cambio en los hábitos de vida y a la vez obliga a romper los prejuicios que hay en torno a este tipo de enfermedades".

En este sentido, ejemplifica que "en los países de Latinoamérica en general cuesta aceptar que un familiar sufre demencias, es como un estigma, no se habla de eso. Y esto lo único que hace es que sea todo muy difícil. No tenemos un sistema de salud que proteja a las personas con demencias. De hecho, menos del 1 por ciento de la población latinoamericana tiene acceso a geriátricos y la gran mayoría de los cuidadores son mujeres, madres o esposas. Esto impacta en la salud, en el estrés, en el desarrollo profesional y en la economía. Esto se cambia promoviendo la formación integral y generando conciencia. Eso es lo que me interesa a nivel de docencia".

De ese modo, lo que hace el reconocimiento de la Fundación Penser es premiar la excelencia educativa, seleccionar a los candidatos en base a sus méritos. En la instancia actual en la que está Agustín, la gente debe votar videos que están en las redes y, en función de eso, se otorga el premio.

El doctor Ibáñez tiene una destacada trayectoria en el campo de la salud cerebral y la demencia en contextos de desigualdad y en la aplicación de las neurociencias cognitivas en ámbitos relevantes para la sociedad.

Su producción se destaca dentro del 2% de los autores con mayor impacto a nivel mundial considerando todas las disciplinas, de acuerdo a la publicación efectuada por la Universidad de Stanford del año 2020. Y en Argentina es uno de los psicólogos mas productivos y citados.

En Chile, la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) lo ubica como el investigador más productivo y citado de las Ciencias Sociales del país, y también primero en producción científica en Ciencias de la Salud. Ha producido más de 300 publicaciones internacionales.

Sus aportes han sido reconocidos por La Legislatura de Buenos Aires en 2019; y en 2021 fue declarado Vecino Destacado de la Ciudad de San Juan.

Su trabajo ha sido apoyado por múltiples organizaciones internacionales y, además de ofrecer cursos, pasantías, talleres, maestrías y doctorados; ha sido profesor invitado por universidades de Alemania, Irlanda, Italia y Estados Unidos.

Mientras que en Argentina creó el Magister de Neurociencias de la Universidad Favaloro; y en el 2020 creó y dirigió la Carrera de Ciencias del Comportamiento en la Universidad San Andrés, única en la región por su formación multidisciplinaria e innovativa. Además creó el Instituto de Neurociencia Cognitiva y Traslacional (INCYT) del CONICET, y fue co-director del Instituto de Neurociencias y Políticas públicas de la Fundación INECO. También creó y dirigió la Plataforma de Neurociencias Cognitivas y Ciencias de la Conducta de Argentina (del CONICET), que engloba a más de 50 centros de estudios.

En Latinoamérica ha fundado importantes iniciativas como el Multi-partner consortium to expand dementia research in Latin America (ReDLat) y el  Latin American and Caribbean Consortium on Dementia (LAC-CD). Tanto ReDLat como LAC-CD brindan plataformas de educación continua y formación de profesionales de la salud gratuitas, en colaboración con la Alzheimer’s Association, el GBHI y otras instituciones nacionales e internacionales.

A partir del año 2023, dirigirá el programa regional de Fellows de BrainLat, que tendrá como misión apoyar mediante la formación de excelencia a nuevas generaciones de líderes Latinoamericanos para que superen límites disciplinarios y forjen enfoques innovadores en la promoción de la salud cerebral, reduciendo el impacto regional de la demencia y otras enfermedades del cerebro. 

 

 

El diario de Cuyo
23 de Junio de 2021