Entre el caos económico y la recesión: los bendecidos, los rotos y los del medio


Germán Fermo
Director de la Maestría en Finanzas de la Universidad de San Andrés

Lejos están los mercados internacionales de poder determinar todavía a dónde nos llevará esta infinita e inmensa pandemia. Todavía toda tragedia sanitaria es posible si bien en las últimas semanas se observa un mercado que intenta dejar atrás dos fuentes de incertidumbre reciente y concentrarse en una tercera. Primero, parecería que en los principales países del G10 el aspecto sanitario de la pandemia comenzaría a estar en un control relativamente razonable. Segundo, es muy evidente que los estímulos fiscales y monetarios están por todos lados al punto tal que la agresividad monetaria y fiscal observada en la crisis del 2008 parece poco relativo a todo lo que estamos viendo y lo que veremos. Tercero, no queda claro en absoluto la dimensión del daño económico, ni el tiempo que le tomará a la economía global para curarse definitivamente de los múltiples perjuicios generados por las cuarentena que se observan en el planeta entero.

De esta forma, en un mundo en donde las primeras dos fuentes de incertidumbre se controlan y sobrevive la tercera, la pandemia ha marcado diferencias notables en la performance de sectores de la economía real y del mercado de activos. Los “bendecidos” de esta novela, son principalmente los sectores relacionados a tecnología de punta o sea, los “Google” de este mundo. De esta forma, la performance del sector tecnológico en USA ha sido significativamente positiva en especial desde el formidable rebote que hicieron los mercados de equity en estas últimas semanas. Con pandemia o sin ella, va quedando claro un nuevo mundo en donde estas compañías son la principal fuente de valor y no parecería que dicha dinámica quisiera cambiar por ninguna circunstancia. También quedan los “rotos” de esta historia representados por sectores de la economía real que ya han visto la violencia de la cuarentena en toda su dimensión. Para un mundo en donde la interacción humana física se ha limitado como nunca hemos visto en nuestras vidas, el consumo de energía, de hoteles, de casinos, de cruceros, por citar algunos, ha colapsado a niveles absolutamente impensados.

EL CRONISTA
Germán Fermo
04 de Mayo de 2020
Finanzas