Federico Sturzenegger, expresidente del Banco Central Argentino: “Argentina apostó a la restructuración de la deuda como salvación, pero no funcionó, porque no la necesitaba"


Federico Sturzenegger
Profesor Plenario de la Escuela de Negocios y del Departamento de Economía de la Universidad de San Andrés

A un año del gobierno de Alberto Fernández y con una nueva renegociación en curso con el FMI, las finanzas argentinas parecen más inciertas que nunca. ¿Será 2021 el año en que Argentina pueda poner en orden la casa?

Ni optimista ni pesimista, sino más bien cuestionador y propositivo. El economista y académico santafesino Federico Sturzenegger es hoy Profesor Plenario en la Escuela de Negocios y Departamento de Economía de la Universidad de San Andrés. Su reciente paso como presidente del Banco Central argentino, entre 2015 y 2018, durante la presidencia de Mauricio Macri, tuvo hitos como el levantamiento de los controles de capitales y la implementación de un régimen de metas de inflación con tipo de cambio flotante. Durante su gestión, además, buscó mejorar la competitividad del sector financiero, lo cual derivó en el fomento de las fintechs.

A un año del gobierno de Alberto Fernández, el país enfrenta una nueva renegociación en curso con el FMI, para conseguir un programa de facilidades extendidas para renegociar un crédito con el organismo. En medio de una larga recesión con alta inflación, las finanzas argentinas parecen más inciertas que nunca.  Si, por un lado, entra en vigor el impuesto a los súper ricos, por el otro hay firmas como Walmart que se van del país. Mientras se colocan US$ 750 millones en títulos del Tesoro, la economía retrocede 10,4%.

- Hace poco más de un año que asumió el gobierno de Alberto Fernández. En base a lo simbólico de la fecha, ¿cómo evalúa la situación económica de Argentina, en general?

Muy deteriorada, por supuesto. Obviamente el COVID influyó, pero Argentina está entre los peores países en términos de muertes por habitantes y en caída del PIB, con lo cual la gestión de la pandemia no ha sido la correcta.

- ¿Qué fue lo que falló?

La cuarentena que se impuso en marzo tenía sentido con la información que teníamos en ese momento y los modelos que usábamos para calibrar la pandemia. Según esos modelos iniciales ¡Argentina iba a tener en pocos meses al 40% de la población contagiada al mismo tiempo! Así que era prudente lo que se hizo entonces. Pero después se vio que las muertes eran mucho más bajas, y eso es porque esos modelos originales determinan el comportamiento de un rebaño de animales, pero los humanos reaccionamos mucho más eficientemente al contexto. La protección propia alcanzaba para achatar la curva. Cuando se entendió eso, en todos lados se aflojaron las cuarentenas, pero Argentina persistió en una cuarentena estricta que destrozó la economía y luego se vio obligada a aflojarla cuando estábamos en el pico. Es decir, todo al revés. Y eso sin mencionar que luego de siete meses de cuarentena es el propio gobierno el que organiza un funeral para un millón de personas.

- De acuerdo con un reciente análisis de Reuters, la falta de confianza en un programa macroeconómico sólido mantuvo la incertidumbre de los inversores, reflejada en un riesgo país que se sostiene por encima de los 1.400 puntos, desde los 1.083 que alcanzó después del canje de deuda. ¿Podría cambiar eso? ¿Para mejor o para peor?

Argentina apostó a la restructuración de la deuda como salvación, pero no funcionó por la sencilla razón de que no la necesitaba. El 40% del PBI de deuda en dólares pagaba una tasa del 5% cuando la economía crece en dólares al 4% por año (dos por crecimiento y dos por inflación en dólares). Es decir que con un superávit pequeño alcanzaba para hacer sustentable la deuda. Restructurar agresivamente desde ese lugar genera un castigo muy grande de los mercados, porque es claro que no es que no podés pagar, es que no querés pagar.

- ¿Qué es ese castigo del mercado?

Mis números son así. El gobierno logró una quita de 45% sobre US$ 100.000 millones, es decir un ahorro de US$ 45.000 millones. Pero la mitad de eso lo pagaron argentinos, es decir que el ahorro neto fue de US$ 22.000 millones. Pero la suba percibida del riesgo implicó una pérdida en el valor de los activos privados, que estimó entre US$ 90 y US$ 150.000 millones. Es decir que Argentina se empobreció.

- Hoy la inflación acumulada este año se ubica 17,4% por debajo de la de 2019, pero eso con tarifas públicas congeladas y programas de precios máximos, además de una baja en el consumo por la pandemia. ¿Cuánta distorsión puede soportar el sistema y cuando se verían cifras más reales, menos distorsionadas por el factor COVID-19?

La inflación tiene un origen monetario y el gobierno, sin acceso al crédito, se ha financiado con emisión monetaria. Por eso hoy la expectativa de inflación para los próximos 12 meses es de 52%, según el relevamiento que hace el propio Banco Central. Mi impresión, sin embargo, es que el gobierno podrá superar esa no muy exigente marca. Ha aumentado mucho los impuestos y puede sorprender con un mejor resultado fiscal. Por otra parte, el (Banco) Central está vendiendo bonos del gobierno que usa para ‘esterilizar dinero’, con lo cual el financiamiento va a ser menos emisión y más deuda. Y eso creo que puede generar un mejor panorama de inflación. Dentro de estos números malos, obviamente.

- Pero hay tensiones en el gobierno …

Sin duda. Creo que el ministro (Martín) Guzmán entiende la necesidad de ordenar lo fiscal, pero le meten goles todos los días. Quería normalizar las tarifas para reducir los subsidios energéticos y ahora no está claro que lo dejen. Y el gobierno está impulsando una reforma de actualización previsional que decreta, virtualmente, la quiebra del Estado Argentino. Así que hay que ver cómo se dirimen estas visiones. A veces pareciera que el gobierno piensa que está en 2005 con la soja a US$650 y US$ 50.000 millones en el Banco Central.

- OK, pero el gobierno de Mauricio Macri no enfrentó una pandemia; aún así terminó en crisis y con préstamos del FMI y casi con default. A un año de eso, ¿qué piensa usted que falló?

El gobierno de Macri tuvo dos tiempos. Los dos primeros años fueron muy buenos, la economía creció, la inversión en equipamiento llegó a un récord, la inflación bajó y la pobreza alcanzó el mínimo de 30 años. Con esos resultados arrasó en las elecciones de medio término. Y ahí hubo una mala lectura: el gobierno pensó que podía seguir haciendo más de lo mismo, lo cual era imposible, porque venía corrigiendo el gran déficit heredado muy lentamente, con lo cual la deuda estaba creciendo. Después de las elecciones bajó impuestos y avanzó sobre la autonomía del Banco Central. Cuatro meses (más tarde) estaba en una crisis de financiamiento de la que ya no pudo salir.

América Economía
Federico Sturzenegger
27 de Diciembre de 2020