Gabriel Basaluzzo: Cuando gestionar el riesgo se transforma en una ventaja


El CFO puede anticiparse a los eventos no deseados con una receta: analizar los posibles riesgos. Cómo funciona en la empresa y qué utilidad se le da.

Las empresas vienen experimentando una gran volatilidad, tanto en la Argentina como en el mundo. En ese contexto, creció la figura del Chief Financial Officer (CFO), al que cada vez se le pide mayor responsabilidad y en el último tiempo, se le presentó un nuevo aliado estratégico impensado en otra oportunidad: el análisis de riesgo. Gabriel Basaluzzo, director de la Maestría de Finanzas en la Universidad de San Andrés, aseguró que, hoy en día, en muchas empresas "no existe plan b" y "faltan modelos sistemáticos de pensar cómo gestionar los riesgos".

"Que suceda un hecho de poca probabilidad, pero de alto impacto, nos ayuda a empezar a verlo de otro manera y a pensar en el análisis de riesgo", agregó y ejemplificó con la lesión del jugador paulista Neymar en el último Mundial de Brasil, en un tono bien futbolero.

Creación de valor

Según Basaluzzo, entre el 60% y el 80% de compañías señalan que, progresivamente, se van interesando en esto. Mientras que, en los Estados Unidos, un 20% lo hacen y se manifiestan como muy sesgadas a auditorías y no tanto en la gestión de riesgo como creación de valor, el resto que no lo tiene en cuenta, responde, ante la consulta, que nadie le fue capaz de articular el valor que tiene una propuesta.

El CFO tampoco está 100% enfocado en encarar este proceso de transformación. Recién en el largo plazo empiezan a pensar en medir los riesgos para hacer monitoreo y priorizar más el proceso en sí mismo que el resultado. Un 6% tiene controlado el problema financiero, un 31% el operacional y un 60% el estratégico.

"Hoy en día, al CFO se le empieza a exigir que sea una mano del CRO desde un lugar más técnico y además un mayor protagonismo", definió el miembro de la Universidad de San Andrés.

En la actualidad, ya hay empresas que comienzan a darle importancia a esta cuestión y logran una ventaja competitiva frente al resto de las compañías: construyen mapas de riesgo que permiten saber probabilidades, impactos y demás análisis. Las expectativas negativas bajan mucho y se mitigan las consecuencias para la compañía.

"Hay que aprehender el concepto y ser capaz de utilizarlo en la toma de decisiones", finalizó Basaluzzo.

El Cronista
22 de Octubre de 2015
Finanzas