Los politólogos de la Universidad opinaron que será "clave la arquitectura de coaliciones" que diseñe Macri en el nuevo gobierno


La necesidad de alcanzar acuerdos con otras fuerzas políticas, especialmente en el Congreso, y el viraje que tendrá el nuevo gobierno en materia de política internacional y comercial fueron algunos de los temas que los profesores de Ciencia Política de San Andrés analizaron a menos de un día del el triunfo en el balotaje presidencial de Mauricio Macri sobre Daniel Scioli.

"Argentina tiene un sistema presidencial pero con división de poderes. Lo que ocurrió este año nos permitió ver cuán disperso puede estar el poder. Cada una de las veces que fuimos a votar nos manifestamos de un modo distinto. Existe la tentación de decir que la elección que decide quién ocupa la presidencia es la más representativa, pero no hay tal cosa. Enfrentados ante distintas opciones queremos distintas cosas", expresó Marcelo Leiras, director del Departamento de Ciencias Sociales.

Para él, el resultado del balotaje "simplemente asignó ayer la presidencia a un partido y le dio esa responsabilidad. A partir de ahí lo que pueda ocurrir depende. Todos los resultados de 2015 son auspiciosos y novedosos. El poder quedó muy disperso. Macri va a estar forzado a conformar coaliciones multipartidarias y eso es muy saludable. Es auspicioso que haya recambio. Cristina (Fernández de Kirchner) no podía ser candidata pese que jugó a quere la re-reelección. Esto deja en claro que no da cambiar las reglas", agregó.

Leiras consideró también "muy saludable que quienes compiten por ejercer cargos importantes sapan que no hace falta ser militante del Partido Justicialista para llegar a la presidencia. Un militante, ni radical ni peronista, accedió a la primera magistratura. Creo que el resultado de ayer ilustra el éxito de una de las decisiones tácticas: si ser peronista o radical. El espacio del radicalismo había quedado vacante, la gente de PRO lo observó y encontró una jugada ganadora. Puede ayudar a equilibrar el sistema de partido en el mediano plazo y ser una clara alternativa al justicialista".

Lorena Moscovich, profesora de Ciencia Política de San Andrés, opinó que Daniel Scioli realizó "una muy buena elección" más allá de que en su momento fue elegidos como candidato "tarde y a disgusto" por la Presidenta. Su destino en la elección del domingo, agregó, estuvo signado por dos situaciones: la poca diferencia de votos que logró sacarle a Macri en la provincia de Buenos Aires y el millón de adhesiones que el candidato de Cambiemos obtuvo a su favor en Córdoba.

"Córdoba ilustra la metáfora de algunas provincias que sintieron cierto cansancio frente a un modo de hacer política y que no fueron beneficiadas por el modelo productivo de los últimos años", sostuvo.

Con respecto al futuro gobierno, Moscovich destacó que la "alineación partidaria" que tendrá el PRO al frente del gobierno nacional, porteño y de Buenos Aires significa una "oportunidad única para ocuparse de problemas como la seguridad, el transporte y el medio ambiente".

"Con relación a la orientación ideológica, la necesidad de establecer coaliciones va a moderar a los sectores más conservadores adentro de esa fuerza. Puede pensarse en una derecha liberal que tiene que aliarse con sectores más progresistas. Esto va a moderar la agenda de políticas públicas, rescatando aquello de liberalismo más político por sobre la idea conservadora", evaluó.

Diego Reynoso, profesor del Departamento de Ciencias Sociales, aventuró cuatro "escenarios" políticos a futuro de la Argentina, pero mencionó dos como los más posibles. Uno de ellos, el "Escenario Chile o la normalización unidimensional de la política", en el que "dos coaliciones normalizadas estables, una centralista urbana de centro derecho y una más federal popular realineada en el justicialismo", se disputen el poder. El otro, "y más probable" para Reynoso, es el "Escenario Brasil o presidencialismo de coalición multidimensional: Dos ejes estables en torno al PRO y el FPV. Un gabinete más territorial partidario que de ideología, sobre todo para ganar apoyos en el Senado, y la lógica un gobierno de coalición en permanente".

Acerca de la política internacional, Federico Merke, director de las licenciaturas en Ciencia Política y Relaciones Internacionales, observó que Macri no tendrá en América Latina relaciones con todos por igual. Tendrá menos con Venezuela, Bolivia y Ecuador y más con Chile, Colombia y Perú. Brasil es un socio obligado con el que tendrá que negociar y armar frente común", indicó. En cuanto a Europa y Estados Unidos, Macri, opinó Merke, va a "buscar revitalizar el diálogo" sin regresar "a las relaciones carnales" del menemismo.

En cuanto a la relación con los países miembros de la UNASUR, Khatchik DerGhougassian señaló que el triunfo de Macri "va a afectar a todo ese proceso, que estuvo marcado por un signo ideológico de rechazo al neoliberalismo, una presencia marcada del Estado y un giro a la izquierda", improntas surgidas de los liderazgos de Néstor Kirchher, Hugo Chávez y Lula da Silva.

"Este proceso de integración fue una novedad importante, pero hubo mucho más retórica y grandes promesas. En lo concreto estos proyectos no llegaron a su fin y prácticamente terminó en la nada", completó. En cuanto al vínculo que tendrá Macri con el gobierno venezolano de Nicolá Maduro, DerGhougassian comentó que Argentina, de a poco, irá hacia "una convergencia con la Alianza del Pacífico", a la que podría sumarse México.

"Con respecto a la política comercial, muchos de los problemas que enfrentará el futuro gobierno serán parecidos a los de los últimos 50 años", opinó el vicerrector, Roberto Bouzas. Al respecto, mencionó la influencia que tiene en la política comercial la situación macroeconómica, y que respondió a la volatilidad, a una norma opacidad y discrecionalidad" a lo largo de este tiempo. "Sin una reducción de esa volatilidad el comercio será subordinado a las urgencias de la macroeconómica", dijo.

23 de Noviembre de 2015
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