Orientación para el futuro


Universidad de San Andrés
En el marco de una convocatoria que realizó Infobae en Twitter, Sebastian Dates -director de Desarrollo Institucional de la Universidad de San Andrés- y los graduados Santiago Mollis y Laura Paonessa respondieron a las preguntas que lectores enviaron mediante redes sociales.
 
- ¿De qué manera la tecnología está incluida en la información y en la evaluación de los alumnos?
 
SD: La tecnología está en todo el proceso educativo, venimos desarrollando una herramienta que se llama Campus virtual a través de la cual los estudiantes pueden interactuar con los profesores. También tenemos un Laboratorio de tecnología del aprendizaje, donde estamos analizando todo el tiempo las nuevas tecnologías que surgen y su posible aplicación al proceso educativo. Muchas de estas herramientas las terminamos incorporando en la enseñanza y son valiosísimas.
 
- ¿Cómo estimula el sistema universitario a aquellos alumnos que tuvieron un alto desempeño en el secundario?
 
SD: Nosotros nos caracterizamos específicamente por reclutar a los mejores alumnos, el 25% fueron abanderados en sus colegios. Tenemos un sistema de becas que nos permite ofrecerle una beca completa, que incluye la cuota, el alojamiento, estipendios para manutención, comida y transporte, a los mejores promedios de las escuelas públicas o con subvención estatal de todo el país. El programa se llama "Abanderados argentinos" y justamente, busca volver a instaurar la figura del abanderado o de los primeros promedios como un modelo a seguir en la sociedad. Buscamos transmitir el mensaje de que el esfuerzo vale la pena, es recompensado.
 
Además de "Abanderados argentinos" que es el programa más ambicioso, tenemos también un "Premio al mérito" a través del cual buscamos premiar el buen desempeño a lo largo de todo el colegio secundario, tenemos un premio que se llama "Premio dormis" donde les ofrecemos alojamiento a chicos del interior que hayan tenido un buen desempeño a lo largo del colegio. Acá tenemos a Laura Paonessa una representante que viene del Carlos Pellegrini, que también cuenta con una beca específica para él, igual que el Nacional de Buenos Aires. Buscamos ayudar al estudiante a través de estos programas e incluso a través de créditos educativos, que le permiten cursar toda su carrera universitaria y cuando empieza a trabajar, devolver parte de lo que se adjudicó como beca.
 
- ¿Qué porcentaje de alumnos becados hay y cuál es el criterio que se toma para la asignación de estos premios?
 
SD: Tenemos el 38.7% de nuestros alumnos con algún tipo de ayuda financiera. Hay dos criterios fundamentales, uno es las necesidades económicas y otro el buen desempeño académico. Nuestra universidad nació hace 26 años bajo la consigna de no dejar afuera a nadie que tenga un alto potencial pero no disponga los recursos para desarrollarlo. San Andrés es hoy una organización sin fines de lucro. Su única misión es formar a los mejores estudiantes para generar un alto impacto en la Argentina y contribuir al desarrollo del país.
 
- Laura, ¿cómo fue tu experiencia?
 
LP: Yo empecé a mirar universidades y encontré un aviso de San Andrés que decía "Es el compromiso de la universidad que ningún estudiante talentoso que fuera por cuestiones económicas...". Agarré ese aviso, se lo llevé a mis padres y dije: "Yo quiero explorar esta oportunidad". Tuve la beca por tres años del Carlos Pellegrini y después, en el cuarto año, el crédito educativo. Como la beca cubría el 75% de la matrícula y yo no podía pagar ese otro 25% trabajé dentro de la institución dentro del taller de arte los dos primeros años y después trabajé como asistente de investigación los últimos dos.
 
- Santiago, ¿vos tuviste algún tipo de ayuda?
 
SM: Sí yo fui beneficiario del programa de becas. Sin la ayuda no hubiese podido ingresar a la universidad. Es una de las más importantes banderas y valores para destacar.
 
- ¿Te cambió el futuro?
 
SM: Sí, totalmente. Soy un agradecido a la universidad, a las herramientas, la gente con la que interactué. Me beneficiaron en mis comienzos de una carrera profesional y también como una persona a lo largo de la vida.
 
- ¿Cuál es la relevancia de las competencias genéricas en las décadas venideras?
 
SD: Es absoluta. Dado que no sabemos cómo va a ser el futuro, porque la tecnología, el conocimiento, la sociedad, cambian de manera tan rápida, lo mejor es desarrollar las capacidades que permitan adaptarse a esos cambios. Hay algo que nunca cambia, que es la capacidad de pensar, la capacidad de generar ideas, la capacidad de la creatividad, la capacidad de resolver problemas, la capacidad de enfrentar situaciones, la capacidad de incorporar nuevas herramientas.Nosotros nos enfocamos en eso. Como siempre dice nuestro director, nosotros no solamente formamos a nuestros alumnos para su primer trabajo sino que los formamos para el último, porque a lo largo de sus carreras, primero, el mundo va a cambiar, ellos van a cambiar, sus desafíos van a cambiar, pero lo que no va a cambiar es justamente la forma de enfrentar esos desafíos.
 
- ¿Cómo resuelven las universidades la falta de concordancia entre las habilidades requeridas en el secundario, las requeridas en la universidad y las posteriormente demandadas en el mercado laboral?
 
SD: Tenemos varias herramientas para eso. Primero un curso de ingreso que es bastante desafiante y que permite realizar el paso entre la escuela secundaria y la universidad de manera exitosa. Tenemos "Educación remedial" sobre todo para los chicos becados que vienen del interior y que por ahí en sus escuelas no tuvieron ingles. Tenemos también una oficina de orientación al alumno, que analiza y monitorea a cada estudiante que ingresa en la universidad para detectar si está teniendo una dificultad y ver cómo lo puede ayudar. Una vez que admitimos a un alumno, es un desafío nuestro; necesitamos que al alumno le vaya bien por un compromiso que asumimos con él y con la sociedad.
 
SM: En los primeros años la facultad tiene un Ciclo de fundamentos donde no sólo se cursan materias específicas a la carrera, hay un montón de materias por ejemplo, historia, economía, filosofía, arte, en la que los distintos alumnos no tenemos el mismo background al momento de llegar a la facultad.
 
SD: Nuestra propuesta educativa está dividida en dos grandes ciclos: el ciclo fundamentos y el ciclo orientación. En el ciclo fundamentos justamente lo que buscamos es que todos los alumnos independientemente de la carrera que sigan, tengan acceso a determinadas disciplinas que le van a dar esa sensibilidad que nosotros buscamos. Procuramos formar estudiantes que puedan desempeñarse en cualquier ámbito profesional, independientemente de la carrera que hayan elegido. Tenemos, por ejemplo, graduados que han estudiado economía, como Irina Werning, que ahora se dedica a la fotografía con un éxito impresionante, con su proyecto "Back to the future".
 
- Hay un rol nivelador de la universidad, más allá de la carrera puntual, que tiene que ver con la cultura general
 
SD: Exacto. Tiene que ver con la cultura en general y con el desarrollo y el descubrimiento de sensibilidades y de capacidades que por ahí uno no tenía tan presentes. Queremos ofrecerles a los estudiantes la capacidad de alcanzar el máximo potencial que traen consigo. Esa es nuestra misión principal: desarrollar las capacidades que cada estudiante tiene para que puedan alcanzar su máximo potencial en su vida. No solamente en su vida profesional ni laboral sino también en su vida a nivel existencial.
- ¿Qué hacen las universidades para fomentar las habilidades requeridas en el mundo laboral?
 
SD: Nosotros no trabajamos con el objetivo específico de formar estudiantes para su vida laboral. Nosotros formamos estudiantes para desarrollar sus capacidades y lo otro es una consecuencia de eso. Formamos buenos estudiantes, que desarrollan sus capacidades, que aprenden a pensar, aprenden a escribir, a comunicarse, que aprenden a defender sus ideas, a hacer investigación, a buscar las fuentes, que aprenden a debatir y a respetar las ideas del otro. Si aprenden todas esas cosas, es inevitable que les vaya bien en su vida laboral. Las estadísticas nos acompañanan, el 83% de nuestros graduados consigue trabajo en menos de tres meses. Con apenas 25 años de trayectoria tenemos graduados que se han destacado en casi todos los ámbitos.
 
Tenemos a uno de los Ministros más jóvenes de la historia argentina, que es Martín Lousteau; tenemos graduados que han desarrollado experimentos y empresas súper exitosas, como son Roby Souviron, que desarrolló Despegar.com, Santiago Bilinkis y Andy Freire, que han desarrollado Officenet; tenemos graduados que han desarrollado Patagon, por ejemplo, como Wenceslao Casares, Constancio Larguía. Tenemos la mayor cantidad de graduados enseñando en universidades de elite de los Estados Unidos. Ivan Werning ha sido elegidos para integrar la Academia de Ciencia y Arte de Estados Unidos. El nuevo presidente de Shell Argentina es un graduado nuestro también, Teófilo Lacroze. Carlos Menendez Behety ocupó un altísimo cargo en PepsiCo a nivel regional...
 
SM: Más que los contenidos, que son importantes obviamente para una universidad, el gran trabajo que hizo y hace, es darle herramientas a los alumnos para poder adaptarse a muchos entornos. La mejor enseñanza que me llevo de la universidad es la posibilidad ante cualquier problema de entender cuáles serían los mecanismos o los caminos correctos para poder llegar a una respuesta correcta.
 
- La próxima pregunta que recibimos tiene que ver con cómo elegir: "¿Cómo puedo evaluar la calidad de la educación de una determinada universidad?"
 
SD: Para elegir la universidad en función de la calidad en lo que hay que prestar atención es en los graduados como mencionábamos recién, ese es un indicador súper importante y tenemos la suerte de tener graduados que han sido muy exitosos en distintos ámbitos. Tenemos también profesores con posgrados y doctorados en las mejores universidades del mundo. Tenemos profesores que han escrito gran cantidad de libros y que se han convertido en verdaderos clásicos. Eso es lo que marca el nivel de una universidad.
 
LP: Si yo me retrotrajera a hace unos años y fuera hoy a peguntar por qué elegir una universidad también pediría hablar con alguno de esos graduados, con alguno de esos profesores. No solamente es tener exitosos profesores y graduados sino que esos graduados vuelven a la universidad y esos profesores están disponibles para los alumnos. Hay todo un sentido de comunidad, si hoy un chico que está tratando de sumarse a San Andrés y me contacta, yo voy a responderle. Poder recurrir a la comunidad de los graduados en cada etapa de un alumno, o ya cuando uno es graduado joven, empezar a ver cómo insertarse laboralmente, cómo elegir una profesión, si quiere estudiar una maestría.
 
- ¿Hay carreras sobrevaloradas? ¿Cuáles son los parámetros que toma recursos humanos para la búsqueda de un determinado perfil?
 
SD: No es que haya carreras sobrevaloradas. Nosotros buscamos generar capacidades en el estudiante más allá de la carrera que haya seguido, que le permitan trabajar en cualquier cosa que quiera a lo largo de su vida, independientemente de lo que haya estudiado. Si bien es cierto que los Departamentos de Recursos humanos todavía no han terminado de ver esto, han evolucionado muchísimo en los últimos años. En las empresas o en las organizaciones más sofisticadas ya hay una idea cabal de que lo que importa no es la carrera o el foco específico que se le haya dado sino más bien cuáles son las capacidades que se han desarrollado y el valor de la persona como tal en función de su potencial, de su calidad humana y de sus valores morales. Eso es fundamental para tener una carrera exitosa.
 
LP: No importa qué carrera hayamos estudiado, siempre hay que tener una mirada interdisciplinaria que nos permita ver a la persona y ver a su problema más allá de lo que a mí me gusta o de lo que haya estudiado. Desde el área de recursos humanos por cuestiones de espacio, se publican tres profesiones en las búsquedas. Pero lo que está buscando, en realidad, como decía Sebastián, es una persona que pueda encontrar una mirada un poco más amplia, hurgar en los problemas y encontrar ahí las soluciones.
Infobae
Universidad de San Andrés
28 de Julio de 2015