Sturzenegger: “La inflación es una estafa de los políticos”


El expresidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, eligió una forma bien gráfica de definir a la inflación: “Es una estafa de los políticos”. Su conclusión se basa en que éstos eligen tener una suba generalizada de precios, porque no son ellos los que pagan los costos de ese problema, sino que la que lo hace es la porción más pobre de la población.


El exfuncionario del gobierno de Mauricio Macri desgranó esta y otras explicaciones sobre la inflación en un encuentro virtual sobre el tema organizado por la Universidad de San Andrés, que contó además con la presencia de los economistas Daniel Heymann y Javier García Cicco, con la moderación de Enrique Cristofani, presidente del directorio del Banco Santander.

Al analizar las causas del fenómeno inflacionario, Sturzenegger afirmó que la base fundamental es la emisión monetaria, a partir de lo cual concluyó que la inflación en la Argentina se elige, al optar por emitir. “Ahora bien, ¿por qué la elegimos?”, se preguntó. Y se respondió: “Porque acá hay una disociación entre el costo social de la inflación y el costo político. Yo creo que la inflación es una estafa de los políticos, porque se le cobra un impuesto a la gente pero ocultándolo”.

Minutos antes, García Cicco había analizado que en el fondo del problema inflacionario está el gasto fiscal y una de las formas que se usan para financiarlo: la financiación por parte del BCRA, por medio de la emisión monetaria. “En este sentido, el Banco Central es cómplice monetario”, opinó el economista.

En coincidencia con esta observación, Sturzenegger se apalancó en ella para desarrollar su teoría sobre el tema. “La Argentina es un caso clarísimo de que la inflación se sostiene porque hay alta emisión monetaria. De hecho, cuando en la Convertibilidad se le prohibió al BCRA financiar al tesoro, la inflación desapareció. Algo parecido sucedió entre 2016 y 2017″, dijo.

Según Sturzenegger, la clave para solucionar esta cuestión está en acercar el costo político al social, algo en lo que juegan las instituciones porque son las que pueden dar transparencia cuando alguien quiere cometer una estafa. “Por ejemplo, la independencia del BCRA es una manera de visibilizar lo del impuesto inflacionario. No son cosas que van a funcionar siempre, pero claramente implica costos para los gobernantes. Al aumentarle los costos al político, se acerca el costo político al costo social”, indicó.

Por esto mismo adhirió a la propuesta del diputado electo por Cambiemos en la Ciudad de Buenos Aires, que propende a la independencia del BCRA. “Eso puede dar solvencia al presidente del BCRA y lo va a adecuar a las prácticas normales. Ahí hay una oportunidad, que es acordar que siga [Miguel] Pesce en el BCRA”, comentó.

Haymann, por su parte, recordó que la inflación nos ha acompañado por décadas y que se trata de un fenómeno complejo, que debe ser atacado con coordinación. En este sentido, repasó distintos planes de estabilización que se instrumentaron en el mundo y destacó el caso exitoso del de Israel, a principios de los ochenta.

Sturzenegger redondeó su exposición haciendo hincapié en que hay una oportunidad enorme de solucionar la sangría del gasto público si se pone la mira en las reparticiones públicas. Para eso, usó un ejemplo puntual: “Aerolíneas Argentinas representa todo lo que está mal del gasto público. Nos cuesta muchos recursos que van a clientes ricos o empleados ricos. Se le saca a los pobres para darle  a los ricos, pero la sociedad no conecta esto con la inflación”.

En un segundo ejemplo, el funcionario señaló a la máxima autoridad monetaria. “Cada persona del BCRA le cuesta al fisco en su carrera US$2 millones. Este es el costo de un empleado público a lo largo de su carrera. Bajar 500 personas es un ahorro de US$1000 millones. Además, funciona mejor con menos personal. Esto se repite en muchos lugares públicos. En todas las reparticiones públicas se puede ahorrar mucho”, remarcó.

La Nación
01 de Diciembre de 2021