10 lecciones para mejorar la educación en nuestro país, según una investigación comparada sobre la región

El trabajo, el más extenso realizado hasta ahora sobre América Latina, examina y aprende a partir de casos de éxito de seis países cómo es posible sostener mejoras en el campo educativo.


El pasado 24 de enero de 2022 se conmemoró a nivel global el Día Internacional de la Educación, con el lema “Cambiar el rumbo, transformar la educación”. La celebración cobra particular relevancia si se considera el impacto fuertemente negativo de los últimos dos años de pandemia sobre los resultados educativos en nuestro país y la región. Tal como indica un estudio de CIPPEC, en 2020 4 de cada 10 jóvenes en Argentina mantuvieron un vínculo nulo o bajo con la escuela.

Para comprender de qué manera es posible revertir esa tendencia y producir de hecho mejoras a largo plazo en la educación, un grupo de 19 investigadores distribuidos en seis países de América Latina relevaron casos de mejoras sostenidas e integrales en materia educativa a nivel subnacional y luego los compararon, extrayendo de allí una serie de 10 lecciones aplicables al país y la región. Los resultados del trabajo, liderado por Axel Rivas, Director de la Escuela de Educación de San Andrés y Director Académico del Centro de Investigación Aplicada en Educación San Andrés (CIAESA), han sido volcados en dos libros en español de acceso abierto y en un volumen editado publicado recientemente en inglés por la editorial Routledge.

El estudio consideró un total de 486 sistemas subnacionales, a lo largo de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, y Perú. Se utilizaron dos metodologías combinadas para seleccionar casos de mejora sistémica sostenida en el tiempo: la comparación de todos los indicadores educativos disponibles (especialmente las evaluaciones de aprendizajes) entre los años 2004 y 2019 y una consulta a 49 expertos en los sistemas subnacionales de los países. Los 12 casos seleccionados (2 por país) fueron estudiados en profundidad con 130 entrevistas a los actores principales. Los casos de Ceará y Pernambuco en Brasil, Puebla en México, Loncoche y San Nicolás en Chile fueron los más destacados en la consolidación de la mejora sostenida en el tiempo. Para el reporte sobre Argentina, en cuya elaboración participó una graduada y doctoranda de la Escuela de Educación, Belén Sánchez, se destacaron los casos de Córdoba y Río Negro. Sus resultados indican que Córdoba tuvo una mejora sostenida en los resultados de las evaluaciones estandarizadas para el período de 15 años examinado y Río Negro mostró una mejora integral en el nivel primario.

A partir del análisis comparativo de los 12 casos seleccionados, los autores de la investigación pudieron identificar una serie de “llaves” o lecciones para producir mejoras educativas a escala sistémica. En conjunto, estas producen una teoría de mejora sistémica de la educación en América Latina. La primera de ellas tiene que ver con el desarrollo de políticas educativas a largo plazo. Evitar los “atajos de corto plazo”, nos dicen los autores, es central para que la educación no quede atrapada en una lógica partidaria. La llave 2 propone en cambio escuchar a docentes y estudiantes, y producir consensos tomando en cuenta sus experiencias y perspectivas. La llave 3 tiene que ver con la definición de objetivos claros y medibles para lograr comprometer a los actores en ese proceso de mejora. La llave 4 se centra en construir políticas educativas que gocen de legitimidad y sean capaces de mostrar efectos concretos. La llave 5 propone que el liderazgo en educación sea equilibrado, enfocado, y generoso; la 6 hace hincapié en la profesionalización de los equipos burocráticos. La llave 7 llama la atención sobre usar información y evidencia a la hora de evaluar el diseño e impacto de las políticas educativas; la 8 postula la importancia de generar vínculos constructivos con distintos actores desde el nivel de gobierno nacional a los sindicatos docentes. Finalmente, si la llave 9 se concentra en la importancia de construir una identidad compartida entre los actores educativos, la décima y última propone que se deben aprovechar los canales educativos disponibles y transformarlos en dispositivos para producir resultados.

La investigación contó con el apoyo del Instituto Natura y en 2022 continuará con el lanzamiento de un curso (organizado por el CIAESA) de 7 semanas intensivas con más de 40 funcionarios (incluyendo los/as ministros/as de educación) de 6 provincias argentinas. De esta manera se espera usar el conocimiento generado por la investigación para formar capacidades de gobierno y potenciar la mejora sistémica de la educación en la Argentina.

Jueves, Febrero 24, 2022