FuenteEl Cronista Comercial

Brutal arranque de 2023: las acciones más castigadas y un pronóstico 'mamadera'

Fermo

Otro papel que viene siendo severamente castigado ha sido AAPL, que desde los niveles de noviembre 2022 está 15% abajo del agua. Durante el 2022 AAPL llegó a un mínimo de 130,06 en junio 2022 y un detalle para tener en cuenta es que durante esta primera semana del 2023 el papel hizo nuevos mínimos en 125.03. De las Big Five, AAPL en 2022 fue por lejos la de mejor performance (rendimiento).

Pareciera por lo tanto que el mercado sigue firme en la rotación contra tecnológicas y en favor de cíclicas. Esto podría cambiar severamente en tanto y en cuanto la desinflación muestre ser robusta y más acelerada de lo que espera la Fed. Y para saberlo no queda otra cosa que esperar. Los desarrollos macroeconómicos son lentos e irónicamente se enfrentan a un mercado con una ansiedad y locura extrema.

¿DESINFLACIÓN DE SALARIOS? 

Y lo que había sido una semana cruel para activos de riesgo se revirtió formidablemente el viernes cuando los datos publicados por Estados Unidos respecto a la inflación de salarios (average hourly earnings) sorprendió a la baja incluso con correcciones descendentes respecto a lo publicado el mes anterior, insinuando que quizá estemos frente a una tendencia desinflacionaria con cierta convicción de caras a todo el 2023 en especial en su perfil más rebelde el cual ha sido la dimensión salarios. 

Muchas veces durante 2022 la Fed ha remarcado la resiliencia del mercado laboral y lo importante que es para la inflación núcleo la contención en este frente, de manera que los datos del viernes han sido muy alentadores en este frente 

De esta forma el QQQ (ETF que replica al Nasdaq) culminó la semana +0.95% positivo, el SPY (ETF que replica al S&P) marcó un retorno semanal de +1.48% y lo propio hizo el DIA (ETF que replica al Dow Jones) con +1.49%. 

Y en este entorno, este 12 de enero se nos viene el CPI (inflación minorista de Estados Unidos) y el 13 de enero comienza la temporada de reporte de resultados correspondientes al cuarto trimestre del 2022 la cual no tendrá clemencia para todo papel que no esté a la altura de las expectativas. Nuevamente entonces, la segunda semana del 2023 será brutal y vertical.

UNA FED QUE NO AFLOJA

En declaraciones de la semana pasada Neil Kashkari (uno de los miembros de la Fed) sigue sonando hawkish (monetariamente restrictivo) diciendo que la Fed no va a para hasta que la inflación efectivamente muestre signos contundentes de abatimiento. Espera que la terminal rate (máximo nivel de la tasa de referencia) alcance 5.40%. El mercado actualmente pricea un 5% en dicho nivel.

La 30yr yield operó un poco más tranquila que al cierre del 2022 rondando el 3.80% y más en consonancia a un año que será desaceleratorio en la economía real. Aunque nadie quiera todavía hablar de recesión, los ISMs de Europa y Estados Unidos están ya cómodamente debajo de 50 lo cual hace al escenario recesivo como muy probable.

Recién comienza a armarse un 2023 que sigue teniendo dos frentes abiertos al igual que el cierre del 2022: inflación desacelerando por un lado del espectro vs recesión acelerando del otro lado. El 2023 será un año muy largo: la desinflación probablemente va a ocurrir pero como toda desinflación será muy lenta tanto en Estados Unidos como en Europa y el frente recesivo también será lento en madurar. El 2023 comienza con los siguientes drivers principales.

DOS SEMESTRES

Quizá al 2023 haya que partirlo en dos: 

  • un primer semestre hawkish (monetariamente restrictivo) siendo la inflación la preocupación sobresaliente
  • un segundo semestre dovish (monetariamente laxo) siendo la recesión la principal preocupación a cargo de la Fed.

CLIMA

Y en este entorno de malas noticias aparece el enero más cálido en la historia de Europa noqueando al petróleo y al gas natural, lo cual es un gran aliado a la desinflación europea.

CHINA

El gran interrogante del primer trimestre del 2023 es el efecto que tendrá la reapertura de la economía china en la economía global la cual tendrá dos impactos potenciales: 

  1. Inflacionario porque tendría que poner de punta a los commodities y con eso se contagiaría al componente headline de la inflación (inflación no núcleo)
  2. Antirrecesivo porque debiera neutralizar la desaceleración que ya se observa en Estados Unidos y Europa y que probablemente irá creciendo a lo largo de un 2023 que promete ser eterno.

TECNOLÓGICAS

Pareciera que el mercado al igual que al cierre del 2022 sigue vendiendo aquellas tecnológicas que overperformearon siendo TSLA y AAPL los dos ejemplos más notorios con ambos papeles haciendo nuevos mínimos en este incipiente inicio de 2023 que ya manda una señal. La temporada de reportes de resultados será brutal porque Wall Street tendrá un driver principal en la cabeza para todo el 2023: RECESION.

CÍCLICAS

La overperformance de cíclicas fue una de las características más notables del 2022. El 2023 arranca de la misma manera con un mercado que imagina la posibilidad de un "soft landing" (aterrizaje no recesivo de la economía norteamericana) y entonces por el momento, la recesión no estaría descontada por ningún lado más allá del rally de la 30yr yield de 4.40% a la región sub4%.

De esta forma, el 2023 al igual que el 2022 será un año totalmente dominado por la macro y por lo tanto será lento de resolución en el sentido que toda dinámica macroeconómica requiere de tiempo para converger. Para observar qué tan rápido desinflacionamos habrá que esperar y para observar qué tan rápido recesionaremos también habrá que esperar.

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