Carreras con futuro. ¿Cuál es el sector donde cada año quedan miles de puestos sin cubrir?

La industria de la tecnología de la información es una de las de mayor crecimiento, sin embargo, la Argentina aún está lejos de crear el ecosistema para abastecer a esa industria de los recursos humanos que necesitará en los próximos 10 años

Alejandro Artopoulos
Director del Centro de Innovación Pedagógica de la Universidad de San Andrés

En medio de la crisis económica, en la Argentina, como en el mundo, el sector vinculado a la industria de la tecnología de la información (TI) es una flor que crece con fuerza en el terreno fangoso que deja la pandemia de coronavirus. Sin embargo, según María Laura Palacios, vicepresidenta de la Cámara de la Industria Argentina del Software (Cessi), todos los años en el plano local quedan 5000 puestos de trabajo sin ocupar. ¿Por qué la Argentina tiene este déficit de recursos humanos capacitados para trabajar en esta industria?

Los especialistas en educación rastrean el problema y llegan hasta el colegio secundario, cuando los estudiantes suelen aprender los conocimientos básicos de informática, pero tienen poca o nula relación con la programación o disciplinas afines. Luego, en el ámbito terciario o universitario, si bien hay una oferta considerable de cursos y carreras, surgen dos problemas: algunas son muy complejas, como ingeniería en sistemas, o, por el otro lado, los estudiantes se anotan en cursos en donde solo les enseñan a programar, cuando el mercado laboral les suele exigir, además, otros conocimientos.

Alejandro Artopoulos, director del centro de innovación pedagógica de la Universidad de San Andrés (UDESA), dice que la falta de recursos humanos para la industria TI es un problema mundial, no solo local, aunque en la Argentina se nota más la falencia porque, al mismo tiempo, tiene una cultura emprendedora importante y nacen constantemente proyectos vinculados a esa industria. De hecho, la Argentina cuenta con cinco unicornios (Globant, MercadoLibre, Despegar, OLX y Auth0), es decir, compañías emergentes con base tecnológica que en poco tiempo llegaron a tener una cotización mayor a los mil millones de dólares.

Para buscar la raíz del problema, Artopoulos señala que en las escuelas secundarias la formación en informática es escasa, sobre todo en las privadas que, históricamente, salvo excepciones, estuvieron vinculadas a las humanidades. Mientras que en el ámbito universitario, cree que falta una oferta aún más nutrida de carreras vinculadas a la industria TI, como también sostiene que la informática debe incluirse de manera transversal en la universidad, hasta incluso en las carreras vinculadas con las ciencias sociales.

"Formar chicos que solo sepan programación, tampoco serviría. Lo que está pasando es que, muchas veces, no se necesitan programadores, sino profesionales de diferentes áreas que sepan programación o que tengan la capacidad de trabajar en equipo con informáticos. Por eso hay chicos que estudian solo programación y luego el mercado laboral no los absorbe", dice Artopoulos.

Es ahí, indica, cuando nacen empresas como Digital House, que se enfocan en reformar la fuerza de trabajo que proviene de otras áreas para que incursionen en el mundo del marketing digital, o en el de la programación, entre otros.

"En la Universidad de Buenos Aires tenés las carreras informáticas que están en Económicas, o las de ingeniería en sistemas, entre otras, pero si el alumno viene de un secundario flojo, es muy difícil que ese chico se reciba y, además, tienen muchas materias que ni van online con los intereses de esos alumnos. Por eso, hay que crear carreras más accesibles, como también incorporar la informática en las carreras ya existentes de negocios e, incluso, en las de ciencias sociales", agrega Artopoulos.

Alejandro Artopoulos
Lunes, Octubre 5, 2020