Carta de la Escuela de Educación ante la situación coronavirus


Queridos/as estudiantes y comunidad de la Escuela de Educación:
 
Las situaciones de crisis nos obligan a redefinirnos. Es un tiempo en el cual convive el cambio con la incertidumbre. Todos nuestros esquemas mentales, emociones e identidades han entrado en una zona de confusión y estrés. Es un tiempo que demanda mucha comprensión de las situaciones nuevas que cada uno/a vive, porque a todos nos afecta de manera distinta. La empatía, la contención emocional y el afecto son cada vez más importantes. El cuidado del otro, en medio de esta pandemia, se ha convertido en el valor más trascendente que podemos desarrollar como humanidad, no sólo para frenar el avance del virus sino para contener los efectos múltiples que produce en las personas y el tejido social. Debemos volvernos más humanistas que nunca para salir adelante.
El cambio también nos presiona a ser capaces de reinventarnos, adaptarnos y ser flexibles. Hay que desarrollar más que nunca la resiliencia, la fuerza ante la adversidad, el humor pese a todo, el carácter de no dejarnos vencer ante todas las preocupaciones que nos abruman.
En este proceso de adaptación debemos ser reflexivos. No alcanza con la fuerza de la voluntad. Hay que pensar lo que hacemos, extraer lecciones, conversar con otros. Porque, en definitiva, así se aprende: de manera consciente, activa y crítica.
Con esta visión encaramos el desafío de la migración de nuestra experiencia educativa a modelos virtuales, al menos de manera transitoria. Somos conscientes que no sabemos bien cuánto tiempo durará este proceso, si bien formalmente será hasta fin de marzo según ha sido establecido por las autoridades. La Universidad de San Andrés está coordinando acciones para todos/as sus estudiantes, que desde la Escuela de Educación acompañamos y formamos parte activa en el diseño desde el Centro de Innovación Pedagógica.
La migración nos hará perder (esperemos que por poco tiempo) nuestro contacto presencial directo. Sabemos que ese contacto es irremplazable y que sufriremos todas sus consecuencias. Pero también sabemos, como educadores/as, que hay muchas formas de aprendizaje y que debemos estar a la altura de las circunstancias para rediseñar nuestros entornos educativos. Tenemos la gran ventaja de contar con las posibilidades tecnológicas y con un equipo extraordinario de docentes.
Todos/as estamos haciendo un gran esfuerzo para lograr recrear el aprendizaje en formatos virtuales. Estamos convencidos/as que hay muchos caminos y que aprenderemos mucho del cambio.
Para los/as estudiantes también será una oportunidad para repensar la educación. Como cuando se produce un deshielo, esta transformación nos develará las formas ocultas de lo que entendemos por “clase”, “aula”, “currículum”, “evaluación” o “aprendizaje”.
Vamos a crear un foro en el campus virtual con reflexiones y aportes para tomar lecciones de esta migración. Algunos mandarán reflexiones sobre sus clases, otros harán comentarios más profundos sobre su mirada educativa, otros simplemente comentarán sus estados de ánimo mientras aprenden con la mediación de las pantallas. Será una manera también de estar juntos en este proceso, dándonos más sentido de comunidad y contención.
Si el camino de la virtualidad se prolonga pensaremos y diseñaremos nuevos espacios de intercambio y aprendizaje. Nuestra voluntad de educadores/as es inmensa y aceptamos el desafío de repensar nuestra tarea en tiempos tan complejos. ¡Allá vamos!
 
Saludos cordiales,
Equipo de la Escuela de Educación

Buenos Aires, 17 de marzo de 2020
Miércoles, Marzo 18, 2020