Colapso de criptomonedas, exuberancia irracional y la perversa burbuja de la Fed


El Cronista
Germán Fermo

Hiperinflación intensional y perversa. Durante el último año y de la mano de la tragedia ocasionada por el coronavirus, la Reserva Federal ha marcado récords de emisión monetaria. Esta monumental emisión está pululando por el paneta entero generando un proceso de hiperinflación de activos financieros en donde las criptomonedas quizá sean el ejemplo más notorio pero no el único.

El tiempo dirá si el Bitcoin, el Ether o todos sus primos gemelos terminarán capturando un cambio de paradigma hacia la digitalización del dinero papel y por lo tanto multiplicando en varias veces su valor o si los bancos centrales en defensa de su capacidad de cobrar impuesto inflacionario limitarán la privacidad de estas monedas de manera regulatoria, exterminándolas y llevándolas a cero. 

Imposible de saberlo hoy en día, lo cierto es que el crash ocasionado la semana anterior en el mundo crypto no hace otra cosa que resaltar el hecho de que hoy no sólo las criptomonedas están burbujeando, el mercado entero de activos financieros es hoy en día la contracara de una hiperinflación del dólar que no se percibe contra activos tradicionales como podría ser un alfajor o un televisor sino contra algo mucho más peligroso: activos financieros.

En este contexto, es razonable imaginar a una Fed muy complaciente en la parte corta de la curva de tasas que de la mano de expectativas de "tapering" deje correr un poco la parte larga en un intento de frenar esta formidable burbuja en la que estamos. Lo irónico de todo esto es que una burbuja, por ser burbuja, no tiene por qué implosionar necesariamente. 

La Fed desde la crisis Lehman 2008 no hace otra cosa que retroalimentar un proceso hiperinflacionario de activos que hoy vemos con una notable particularidad: al planchar las tasas, la Fed exterminó al mercado de bonos como alternativa de inversión para un ahorrista moderado obligándolo a escapar de la licuación vía posicionamiento en acciones, commodities, real estate o criptomonedas bajo la asunción de riesgos muchísimo más elevados.

Estos shocks monetarios en la crisis del Covid-19 han estabilizado formidablemente expectativas y han frustrado hasta al pesimista más empedernido comprando tiempo hasta que la economía real cicatrice. Sin embargo, estas distorsiones monetarias no son neutrales al equilibrio general y estará por verse cómo termina este nuevo experimento monetario, uno que supera por velocidad ampliamente al realizado en la crisis Lehman 2008. La contracara de todo esto es la generación de burbujas en mercados financieros como commodities, acciones, real estate y cryptos. Los próximos años nos mostrarán si este mercado podrá desarmar las burbujas del 2021 mejor de lo que pudo hacerlo con las del 2006.

El Cronista
Lunes, Mayo 24, 2021