Entrevista a la graduada Belén Cavanagh, una emprendedora con propósito

Desde sus primeros pasos en proyectos educativos hasta su posición actual, Belén Cavanagh recorrió un camino marcado por la creatividad, el emprendimiento y el impacto social. A lo largo de su carrera, impulsó diversas iniciativas que, al día de hoy, siguen creciendo. ¿Qué la motiva a crear nuevos espacios? ¿Cómo comenzó su trayectoria? ¿Qué lecciones aprendió? Leé la entrevista completa y conocé su historia.
— Contanos cómo fue tu camino profesional: ¿cuáles fueron tus primeros trabajos y dónde estás hoy?
Mi camino profesional empezó con Enseñá por Argentina, donde trabajé como profesora (PEXA) en distintas escuelas de Buenos Aires. Gracias a una amiga de Enseñá, conocí a Ashoka y al mundo de la innovación social. Algo hizo un clic interno cuando descubrí que existía este concepto de Innovación Social, porque le dio sentido a algo que venía haciendo y que a la vez necesitaba aprender más.
Paralelamente a mis trabajos formales, siempre estuve emprendiendo. Mi primera experiencia fue creando con 3 amigas una iniciativa microcréditos en el barrio La Teja, en Merlo, y siguió con Flan Mixto, un proyecto de ponchos tejidos por artesanas de Santiago del Estero combinados con camperas de jean. Siempre busqué ser parte de la solución a los problemas sociales y ambientales, pero desde un lugar creativo (esto algo que entendí más tarde).
También pasé por el sector público: trabajé en el Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires y en el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Estas experiencias me ayudaron a saldar una deuda pendiente conmigo misma: habiendo estudiado Relaciones Internacionales, y entendiendo a la política como un espacio para generar impacto, sentía que tenía que tener alguna experiencia en el sector público, pero me di cuenta de que no era mi lugar.
Hoy estoy trabajando en Minds Colab, una agencia de innovación y transformación sistémica. Desde Minds acompañamos a organizaciones a resolver desafíos de liderazgo, estrategia e innovación. Además, sigo emprendiendo con varios proyectos que me apasionan:
- Pöllen (con Milagro Pereyra Iraola): organizamos cenas para conectar con gente nueva, creemos que es muy importante generar más y mejores espacios de encuentro.
- Infinitas (con Carolina Abarca): cocreamos una comunidad de mujeres donde nos juntamos a charlar y encontrarnos de una forma genuina y profunda.
- Corazonada (con Josefina Álvarez Castillo): un podcast donde entrevistamos a personas con un recorrido espiritual.
- Honrá tu Flash (con Mara Gabriel): una marca de ropa que invita a conectar con la autenticidad, el juego y la creatividad.
- Flan Mixto (con Hernán Cibils): seguimos con los ponchos artesanales combinados con camperas de jean.
— Además de tener un perfil emprendedor y creativo, también vemos que hay una fuerte impronta social en varios trabajos, ¿qué te motiva a liderar proyectos con impacto social?
Me gusta verme como alguien que busca generar comunidad y catalizar cambios. A veces lo logro, otras veces no tanto, pero lo que más disfruto es generar sinergias entre personas para impulsar transformaciones. Tengo una relación compleja con la palabra "liderazgo", por eso me cuesta reconocerme en ese rol. Hoy formo parte del board de Monte Adentro, en Tres Isletas, Chaco, una organización que promueve y acompaña proyectos comunitarios para que las poblaciones puedan desarrollarse de manera integral en su lugar de origen, en armonía con la biodiversidad. Desde mi rol, acompaño a la organización y a Juano Chalbaud, su fundador, que es un amigo y un gran líder.
Lo que me motiva es estar al servicio de un mundo mejor, más inclusivo, regenerativo y empático. Realmente creo que podemos construir el futuro que queremos.
— ¿Qué lecciones aprendiste a lo largo de tu recorrido?
Algunos aprendizajes pueden ser: hacer y aprender haciendo; enfocarme en mis talentos y no en mis debilidades; elegir con quienes quiero armar proyectos porque voy a pasar mucho tiempo con esas personas; tener conversaciones difíciles; valorar lo que tengo para traer; redefinir qué es el éxito para mí; valorar el descanso; jugar más, no tomarme el trabajo con pesadez; el encuentro genuino con otros, me transforma; disfrutar de la vida y hacer lo que me gusta es lo mejor que puedo hacer.
— Gestionar múltiples proyectos es desafiante, ¿cómo organizás tu tiempo y priorizás tus objetivos?
Sí, es desafiante, pero a la vez cada proyecto tiene sus propios ritmos, entonces eso lo hace más fácil.
— ¿Cómo considerás que UdeSA influyó en tu camino? ¿Hubo algún profesor, materia, experiencia, aprendizaje o conexión que haya dejado una huella especial?
José Luis Galimidi fue un gran profesor para mí. Gracias a sus clases de filosofía, y sobre todo al entusiasmo con el que las enseñaba, me hizo cuestionar muchas verdades que antes daba por obvias. A la vez, su ejemplo me inspiró a hacer lo que realmente me apasionan.
— ¿Qué consejos les darías a quienes están dando sus primeros pasos en el ámbito laboral o pensando en emprender?
Que no se enfoquen en lo que todavía no tienen o no lograron, sino en lo que sí. Tardé años en entender que la creatividad, la sensibilidad, y otras habilidades que tengo, eran mi fortaleza y no mi debilidad. En mi cabeza, yo tenía que ser fuerte, racional, y estructurada para ser exitosa, y con el tiempo descubrí que el mejor éxito es ser fiel a mis búsquedas.
Y prototipen, salgan a probar esa idea que quieren hacer.
Por último, además de estar dando los primeros pasos profesionales, recomiendo ponerse al servicio. Hacer algún tipo de voluntariado, o dedicarle tiempo a escuchar a alguien, puede ser supersimple, pero corrernos de nuestra mente y estar en contacto con otra realidad. Todos tenemos mucho para dar y para recibir, y a veces no lo hacemos. Generalmente, son experiencias transformadoras y de mucha humildad, que recomiendo enormemente. La empatía es la habilidad del presente y del futuro.
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¡Gracias, Belén, por compartir tu trayecto con toda la Comunidad UdeSA!