Estudiantes de Economía de la Universidad analizan los distintos factores que caracterizan el sistema educativo argentino


Alumnos de 3er y 4to año de Economía llevaron adelante diversos trabajos que se concentraron en distintos aspectos de la educación en nuestro país y el impacto que tiene en los jóvenes. Las condiciones de la familia, las instituciones, y el contexto socioeconómico actual son factores determinantes de la calidad educativa. Los siguientes trabajos exponen la relación entre estos factores, la educación, y los mecanismos por los cuales la afectan. 

MIGRACIÓN ESCOLAR: causantes y potenciales consecuencias en la República Argentina.
Su análisis revela que en la mayoría de las provincias argentinas el aumento en la tasa de matriculación privada es mayor al aumento en la pública, y esta brecha es mayor en la escuela secundaria

Por Benito Andresen & Iñaki Pinto 

Enfocados en la migración escolar (la transición del alumnado del sector público al privado), intentan explicar la creciente tendencia de matriculación privada tanto en el nivel primario como el secundario, aumentos del 2% y 1% en los últimos 10 años respectivamente. 
Ante divergencias entre las tendencias agregadas y provinciales, los autores se preguntan por los factores y mecanismos que generan este fenómeno. Y sus implicancias en el sector público.

Con respecto a las causas del aumento de la matriculación privada se proponen a los paros docentes, la optimización del tiempo en clase, la calidad de los docentes, y la auto-selección docente como los principales determinantes. Entre 2003 y 2013, los paros docentes implicaron una pérdida del 4.2% de la jornada escolar. Ante una mayor incidencia en los últimos años, los autores plantean que los padres del alumnado optan por la escuela privada para evitar las diversas complicaciones en cuestiones logísticas, familiares y de aprendizaje que los paros docentes pueden generar. Aquellos con los recursos disponibles, eligen una educación privada donde los paros docentes son nulos. Por otra parte, el tiempo de enseñanza en la clase disminuye en escuelas públicas al estar caracterizado por interrupciones constantes debido a déficits de atención, útiles escolares, capacidades, entre otros. Combinado con la precaria calidad de los docentes en las escuelas públicas, el tiempo en la clase no alcanza para que los alumnos logren incorporar los conocimientos al mismo ritmo y nivel que los que asisten a escuelas privadas. 

Por último, y también ligado con la calidad docente, se presume que la auto-selección de los docentes con respecto a dónde enseñar dentro del sector público genera una profunda segregación. Los docentes con mayor antigüedad y puntaje tienen prioridad para elegir dónde enseñar. Esto produce que las escuelas más precarias donde los niños se beneficiarían más de un buen docente en el margen, no consten con los mismos. El efecto recae en los rendimientos de los niños, profundizando la segregación escolar existente entre ambos sectores. 
Todos estos factores motivan a las familias a elegir la educación privada sobre la pública, fomentando así la migración escolar. 

Se replicó el ejercicio econométrico de Albornoz et al.(2016) para los años 2012 y 2018, y se obtuvo que los alumnos de escuelas privadas, en promedio, obtienen 46.68 puntos más en las pruebas PISA que los alumnos de gestión pública. Este resultado solo es explicado por el simple hecho de asistir a una escuela privada. 
Dentro del modelo se descubrió el rol de los peer effects, el cual podría explicar el mecanismo por el cual la migración escolar genera disparidades en los rendimientos entre los sectores público y privado. El nivel socioeconómico y cultural de los compañeros afectan directamente a los rendimientos. Con lo cual, no son las características de la escuela sino de los pares que intensifican la brecha en calidad educativa pública-privada. La migración hacia escuelas privadas genera que las escuelas públicas se compongan por grupos homogéneos y de bajos niveles socioeconómico, lo que impide aprovechar las posibles externalidades de habilidades no cognitivas desarrolladas a través del contacto entre los alumnos. 


FACTORES DETERMINANTES DEL GASTO EN EDUCACION POR HOGARES
Se concentran en aquellos factores que influyen las decisiones de los hogares sobre el gasto en educación. Además del ingreso se analiza el clima educativo del hogar, la región donde habitan, y su posición en la distribución del ingreso.

Por Tomás Elosegui & Ignacio Jaume Lorenzo

Los determinantes sustentan diversas teorías las cuales plantean que a mayor ingreso, mayor es el gasto en educación. Sin embargo, este mecanismo no es directo, sino que es influenciado por otras características de los hogares, que los llevarán a tomar decisiones sobre el gasto educativo. Una de las teorías que fundamentan los autores es que hogares con mayores niveles de ingreso se encuentran más educados. 

Este elevado nivel de capital humano permite ser traspasado por generaciones, a través de elegir gastar más a la hora de educar a sus hijos. Este fenómeno es persistente en el tiempo. Por otra parte, el mayor capital humano que caracteriza al hogar puede traducirse en mayor disposición a pagar por la educación, al tener mas precisión con lo que respecta a la percepción de los retornos educativos de los hijos. 
Ante estas hipótesis, se realiza un ejercicio empírico en donde se describe el gasto educativo, agregado y desagregado, por quintil de la distribución del ingreso, por región y por clima educativo del hogar. 

De un abundante conjunto de resultados se desprende que los quintiles más altos de la distribución del ingreso gastan mayor proporción de su ingreso en educación privada y en actividades extracurriculares, este último a partir del cuarto quintil. Al tener las necesidades educativas básicas cubiertas, los padres buscan complementar la educación de sus hijos. Además, rescatando las ideas del trabajo de Andresen & Pinto, la migración escolar se da a raíz de los mayores ingresos de los hogares. Por otra parte, el gasto en materiales educativos implica una proporción constante en los hogares de los distintos quintiles, lo que podría implicar una diferenciación en calidad envés de cantidad de los mismos. Esto mismo también refleja el esfuerzo monetario que deben realizar las familias de bajos ingresos para adquirir los materiales básicos para educar a sus hijos. 

Enfocándose en el análisis por región, se encuentra que la región metropolitana diverge notablemente con el resto de las otras regiones, cuyas proporciones en componentes del gasto educativo son relativamente homogéneas. Las diferencias encontradas entre este subconjunto similar podrían darse por factores culturales, diferentes niveles de precios entre regiones, o calidad de educación pública en las mismas. 

Por último, tal como plantea su hipótesis, a mayor clima educativo del hogar, mayor es el gasto educativo de los mismos. Los hogares con mayor noción de los retornos a la educación gastan más en todos los componentes del gasto educativo. Al realizar el mismo análisis dentro de cada quintil de la distribución del ingreso, los hogares más educados gastan más. Esto confirma la teoría que no solo el ingreso determina el gasto educativo, sino también otros componentes, como lo es la percepción de los retornos a la educación en este caso particular. 

LOS IMPACTOS DEL COVID-19 EN LA PREEXISTENTE DESIGUALDAD EDUCATIVA
Este trabajo se dedica a explorar los efectos del aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO) en la educación de los niños y adolescentes.

Por María Milberg 

Ante las medidas preventivas de aislamiento frente a la pandemia del COVID-19 muchos aspectos de la vida económica y social se vieron afectados. Los efectos desiguales del asilamiento en los individuos no solo surgen en tiempos de pandemia, sino que es necesario remarcar las desigualdades preexistentes que fueron agravadas en menor o mayor medida con el ASPO. Dentro de estas se encuentra la brecha educativa público-privado. 

Ya sea en calidad de docentes, recursos o logística, generan amplias diferencias entre los rendimientos de los sectores públicos y privados. Más allá, la distribución de recursos y docentes entre las escuelas de todo el país suelen ser desiguales, lo que genera disparidades en la oferta educativa, y diferencias en los rendimientos académicos de los niños. A largo plazo, esto se traduce en desigualdad de oportunidades en todos los aspectos de la vida social. 

Por otra parte, las desigualdades con respecto a las características del alumno también inciden en las diferencias educativas. El nivel socioeconómico y el nivel educativo de los padres generan diferencias en la percepción de los retornos a la educación y el acceso a una educación de calidad que afectan de manera directa la educación que un niño recibe, fomentando así diferencias entre distintos estratos de la distribución del ingreso. 

Una vez analizadas las diferencias, propone diversos mecanismos por los cuales la educación de los niños y adolescentes efectivamente se ve perjudicada por el ASPO, en especial aquellos provenientes de familias con bajo nivel socioeconómico. Entre ellos se encuentran el acceso y uso de los dispositivos electrónicos y la conectividad. Ya sea por la falta de acceso, los dispositivos limitados dentro del hogar, o la falta de internet, los niños no logran continuar con sus estudios de manera remota. Por parte de los docentes, muchos tampoco acceden, y los que lo hacen no cuentan con las capacidades para utilizar los dispositivos. A pesar de que el uso del celular es muy común dentro de los adolescentes, las computadoras permiten educarse remotamente de manera más efectiva. 

Enfocándose en las condiciones de los hogares en particular, muchos niños carecen de un adulto responsable en el hogar capacitado para acompañarlos en la tarea educativa. Aquellos con padres con escasa educación no logran completar las actividades planteadas, en especial los más chicos. Tal como Elosegui & Juame Lorenzo, destaca el rol de la educación de los padres en la educación de los hijos.  Además, los alumnos pierden el vínculo diario con sus compañeros, lo que no les permite beneficiarse de las externalidades positivas que la relación entre pares brinda. 

Otro mecanismo que se presenta es el de la alimentación. Muchas escuelas proveían una o más comidas diarias a los alumnos. Frente al cierre de las escuelas los padres se encuentran con la necesidad de reemplazar a la escuela en la alimentación de sus hijos. Sumado a un contexto económico adverso, esto deriva en hambre. Los niños que comen poco sufren estrés, ansiedad o depresión, lo que les impide concretar sus estudios; la comida pasa a ser la prioridad del hogar. Ligado a esto, muchos adolescentes deben trabajar para poder aportar esas comidas que ahora el jefe de hogar debe proveer, nuevamente descuidando la educación. Los niños menores o los mismos adolescentes también deben cuidar a sus familiares menores, los niños que habitan en las casas que necesitan mayor atención. Esta constituye otra tarea que reemplaza a la tarea educativa, e impide que alumnos de bajos niveles socioeconómicos logren aprender en tiempos de ASPO. 

Las condiciones físicas del hogar también pueden representar un obstáculo a la educación. Las condiciones de hacinamiento, y falta de lugares adecuados para el estudio generan que el aprendizaje se dificulte, se relegue, o simplemente no se priorice, ya que otras actividades son más importantes, como conseguir agua potable o comida. 

Por último, el vínculo de los alumnos con la escuela no suele ser frecuente, o no está enfocado en las actividades relacionadas al aprendizaje. Muchas veces las escuelas se dedican a preguntar sobre la estabilidad emocional del alumno, envés de concentrarse en los contenidos. Esto es primordial para los niños y adolescentes de contextos vulnerables, pero nuevamente deja la tarea educativa de lado. 

El trabajo evidencia los diversos mecanismos por los cuales los alumnos no pueden acceder a la educación, o por los cuales no logran encontrar tiempo para dedicarle a la tarea educativa. 

LA EFICIENCIA EDUCATIVA EN ARGENTINA
Concentrándose en las escuelas primarias del sector estatal, el análisis compara la eficiencia del sistema educativo a nivel departamental en Argentina.

Por Ana Carbajal & Clara Pasman

La educación pública suele ser considerada un bien público. Esta refleja el mismo comportamiento al no generar incentivos para aumentar el rendimiento sujeto a costos fijos, o recursos limitados. Como consecuencia, la calidad de educación pública es precaria. Tal como remarcan Andresen & Pinto y Elosegui & Jaume Lorenzo, los niños de bajos niveles socioeconómicos, quienes pueden beneficiarse en mayor medida de una buena educación, son los que asisten a dichos establecimientos. Las carencias físicas e institucionales son motivo suficiente para indagar acerca de la eficiencia de la educación pública. Concentrándose en las escuelas primarias del sector estatal, el análisis intentará comparar la eficiencia del sistema educativo a nivel departamental en Argentina. Empleando técnicas no paramétricas se obtuvieron los scores de ineficiencia de cada departamento, tal como se muestra en la siguiente imagen. 

(Los departamentos eficientes son Almirante Brown, Confluencia, Pilar, Presidente Perón, Río Grande, Sarmiento, y Valle Grande)
Las técnicas utilizadas permitieron calcular la eficiencia a través de la comparación entre todos los departamentos seleccionados, con respecto a su capacidad de convertir inputs (gasto por alumno y ratio alumnos por docente) en outputs (rendimientos Pruebas Aprender 2016). Sin embargo, esta medida no considera aquellos factores que explican a la ineficiencia y que moldean cuán efectivas son las instituciones educativas en los departamentos. Es por esto que se realiza el análisis de eficiencia ajustado por aquellas variables ambientales que afectan al proceso educativo, tal como se muestra en la figura. Estas variables son las que permiten repensar a la educación e identificar áreas de mejora en donde hacedores de políticas públicas pueden enfocarse. 

Con respecto a las mencionadas variables ambientales, dentro de las características relacionadas a la familia se encontró que el acceso a celulares y computadoras en el hogar generan que la educación sea más eficiente, tal como lo remarca Milberg en épocas de ASPO. Por otra parte, a mayor educación del jefe de hogar y nivel socioeconómico más ineficiente es el sistema educativo en obtener buenos resultados. Este resultado contra-intuitivo puede dar pie a una teoría en el margen; aquellos alumnos provenientes de hogares vulnerable obtienen un mayor beneficio de la educación pública, comparado a sus pares cuyas condiciones de vida son mejores. 

Por otra parte, se encontró que los paros docentes vuelven más ineficiente al sector educativo, dados los días de clase perdidos e inconvenientes que le generan a los niños y a los padres, como establecen Andresen & Pinto. Por último, ligado a la calidad institucional, se observó que los departamentos cuyos intendentes pertenecían a “Cambiemos” están caracterizados con mayor ineficiencia. Esto remarca la importancia de la temporalidad en las políticas educativas, ya que, al tomar los resultados de las pruebas en 2016, el período de mandato en el cual pudieron accionar es corto. 

En síntesis, el análisis de la eficiencia educativa permite detectar quienes son los departamentos eficientes que pueden servir como modelos a seguir, e identificar aquellas características del sistema educativo o de la familia que afectan en la educación, y son vías para el cambio, en pos de una mejora sustancial del sistema educativo existente. 

Los cuatro trabajos presentados se enfocan en el trasfondo de la educación y sus consecuencias en la vida de los alumnos y la sociedad. Andresen & Pinto logran identificar el fenómeno de la migración escolar, la cual profundiza la segregación escolar, con impacto diferenciales entre los alumnos. Elosegui & Jaume Lorenzo destacan aquellas decisiones que determinan la educación que los niños reciben, siendo el ingreso y la educación de los padres dos factores fundamentales para transmitir y promover la educación de los hijos. Esto genera desigualdades entre los sectores socioeconómicos, con consecuencias intergeneracionales. Estas diferencias se hacen evidentes en el análisis de Carbajal & Pasman, al considerar las variables ambientales que afectan directamente al sistema educativo, particularmente a la eficiencia del mismo. Lo que aclara los mecanismos por los cuales es posible intervenir, en pos de una reforma educativa eficiente. 

Por último, Milberg analiza la situación actual, y remarca el rol del asilamiento en las desigualdades escolares preexistentes. Al profundizar las brechas educativas entre sectores de gestión estatal y privados, o entre los sectores ricos y vulnerables de la sociedad, se evidencia la dificultad en el acceso a la educación en tiempos de pandemia. 

De diversas maneras, estos análisis resaltan la dimensionalidad de la educación en la sociedad, y su rol interdependiente con los aspectos de la vida social. De los mismos surge la necesidad de tener en cuenta en los próximos análisis e intervenciones este rol integral de la educación, para lograr promover políticas públicas efectivas, que ataquen de lleno los conflictos ligados a la educación. 

Martes, Diciembre 22, 2020