Hiperinflación, burbuja y la heterodoxa licuación del dólar.


El Cronista
Germán Fermo

 A partir de los sorpresivos datos inflacionarios de la semana pasada en Estados Unidos el mercado comienza a pricear una coyuntura de "recalentamiento controlado" o sea, de "inflación transitoria". No parecería que la Fed pierda el control de la variable inflacionaria a pesar de todo el ruido ocurrido durante la semana anterior. 

El escenario base parecería seguir siendo bullish équity norteamericano con un sesgo hacia sectores cíclicos que tengan la capacidad de traslación de presiones inflacionarias a sus clientes como es el caso para bancos y energía. En este escenario, las tasas largas deberían subir acompañando la recuperación de la economía norteamericana junto con un poco de "recalentamiento". Por el momento parecería tener sentido evitar al équity emergente amenazado siempre por suba de tasas norteamericanas. 
 
Es posible que haya mucho más valor en "commodity countries" del mundo desarrollado tales como Canadá y Australia que se beneficiarían del rally en commodities pero fuera de riesgo emergente. Los commodities suelen ser en general un buen hedge contra la inflación. Si en algún momento el mercado muta de un "escenario de inflación transitoria" como el actual a uno de "inflación permanente", tendríamos la primer gran corrección del mercado desde los mínimos de marzo 2020. 
Claramente, tanta política monetaria expansiva y heterodoxa se está empezando a sentir. Sin embargo y a pesar de toda la locura que los datos de inflación generaron durante la semana pasada, el verdadero problema no radica en la "inflación tradicional" sino en la burbuja "no tradicional" que vienen siguiendo los activos financieros desde marzo 2009.
 
Los tiempos heterodoxos que vivimos en materia de política monetaria nos obligan a conceptualizar con rotunda diferencia dos términos relacionados: inflación y reflación. La "inflación tradicional" se relaciona a la suba de precios en bienes reales como un alfajor por ejemplo, mientras que la "reflación de activos financieros" estrictamente se correlaciona a la suba de cotizaciones de activos con valor intrínseco como acciones, commodities, real estate o cryptos. 
 
De hecho, más que inflación esto que hoy vemos huele a una hiperinflación de activos financieros. No caben dudas que desde el 2008 el objetivo de la Fed fue el de reflacionar al mundo entero con índices de acciones mostrando performances que fácilmente superan el 500% de punta a punta. El dólar se devaluó muchísimo pero no contra monedas tradicionales sino contra activos financieros de valor intrínseco, incluidas las cryptos. La licuación hiperinflacionaria del dólar opera si uno se queda afuera del mercado de équity lo cual en sí mismo denota una dinámica muy perversa en el mercado.
 
El Cronista
Lunes, Mayo 17, 2021