Innovación, red de contactos, aprendizaje y foco en la persona: la Asociación de MBAs nomina a San Andrés a nivel internacional

El premio destaca a los finalistas entre más de 280 Escuelas participantes por su capacidad de estar a la vanguardia en innovación educativa y el impacto de la misma sobre la comunidad de alumnos y graduados.

La Escuela de Negocios de la Universidad de San Andrés ha sido nominada por la Asociación de MBAs entre las tres escuelas finalistas para recibir el Impact Award 2021. El premio destaca a los finalistas entre más de 280 Escuelas participantes por su capacidad de estar a la vanguardia en innovación educativa y el impacto de la misma sobre la comunidad de alumnos y graduados, poniendo de manifiesto los importantes logros y diferenciales que ha desarrollado en estos últimos años. Uno de los pilares fundamentales para que la Escuela alcanzara esta nominación ha sido la innovación y sofisticación creciente de su programa Executive MBA (EMBA).

“Durante sus años de historia, el EMBA de la Universidad de San Andrés supo vivir plenamente los valores de la universidad y ser la bandera de la Escuela de Negocios. La excelencia de su claustro docente, la actualidad y relevancia de sus contenidos, y una experiencia de aprendizaje centrada en el alumno han sido los factores claves del éxito de un programa que se distingue por la calidad y trayectoria de sus graduados. Actualmente contamos con dos modalidades del EMBA: CAPITAL, que se cursa durante la semana y una modalidad de cursada quincenal CAMPUS (2 días cada quince días), ideal para alumnos provenientes de la región. Ambas modalidades se dictan enteramente online en la actualidad, debido a la Pandemia”, afirma Daniel González Isolio, director de MBA de la Universidad de San Andrés.

La institución argentina lidera la vanguardia del conocimiento empresarial, aplicando siempre los más altos estándares de calidad educativa. Su fuerte vocación de impactar en la vida de las personas para que alcancen su máximo potencial personal y profesional, forma destacados egresados que se distinguen por sus logros en el mundo de los negocios y sus contribuciones a la sociedad. “Siempre decimos que son la cultura de la universidad y su comunidad las que hacen de San Andrés un lugar único para formarse”, añade González Isolio.

La nominación de la Asociación de MBA (AMBA), organización internacional que acredita programas de Maestría en Administración de Negocios en universidades de todo el mundo, confirma el gran momento de la Escuela de Negocios de San Andrés y del EMBA: “Es una linda nominación, porque el premio reconoce iniciativas innovadoras con alto impacto en la comunidad de alumnos y graduados. Fuimos seleccionados gracias al impacto de nuestro programa y sus contenidos, el especial foco que ponemos en cada una de las personas y su desarrollo de carrera profesional, el coaching en el liderazgo directivo, la creación y desarrollo de negocios personales o corporativos que surgen gracias a los talleres de incubación y nuestra exclusiva red de mentores, las oportunidades de vínculos y aprendizaje continuo que ofrecemos a todos nuestros graduados a lo largo de la vida, y la vangurdia en innovación tecnológica y pedagógica que nos permitió lidiar con gran éxito la pandemia global”, dice González Isolio.

 

EMBA: seleccionando talentos

San Andrés es una fundación sin fines de lucro cuya única misión es formar profesionales de excelencia. Para Daniel González, los graduados son el fiel reflejo de los objetivos de aprendizaje del EMBA: potenciar la visión integral de negocios, fortalecer las competencias para liderar y emprender, aprovechar las sinergias del networking San Andrés, y desarrollar una perspectiva internacional para competir globalmente. “Lograr un proceso de aprendizaje transformacional no es tarea sencilla, requiere un aula desafiante y colaborativa, y un exclusivo proceso educativo personalizado. Somos más de 80 profesionales (profesores, mentores y coaches) dedicados a la formación de 100 egresados anuales. Nunca ponemos la economía de escala por delante del proceso educativo y, por lo tanto, tenemos que ser selectivos a la hora de admitir alumnos”, recalca el director de su MBA.

La Escuela de Negocios busca reclutar alumnos que destaquen por sus capacidades para resolver problemas directivos y sus competencias interpersonales, para liderar organizaciones que transformen la sociedad. El posgrado busca lograr un aula diversa en experiencias profesionales, pero homogénea en dedicación, compromiso y potencial directivo. La edad mínima para postular es de 27 años, la cual debe venir acompañada de cinco años de experiencia. Fomentamos que asistan a nuestras aulas alumnos provenientes del interior del país y de otros países de la región, dando apoyo financiero para tal fin.

Mujeres y negocios

Daniel González Isolio afirma que hace años la universidad ha trabajado en el tema mujeres y negocios, y “hemos logrado pasar de 20% a 35%, pero queremos llegar a 50%. Nos parece relevante haber logrado estar ligeramente por arriba del promedio regional, pero queremos estar alineados con los más altos benchmarks internacionales”, enfatiza.

Añade: “Tenemos un profundo compromiso con todas nuestras alumnas y graduadas, porque sabemos que desafortunadamente todavía las oportunidades que ofrece el mundo laboral siguen presentando sesgo de género y, por eso, nos ocupamos de brindarles apoyo financiero para poder cursar nuestro EMBA, talleres especializados y mentoring de alto impacto, para que puedan derribar las barreras externas y llegar a la cima directiva con igualdad de condiciones”.

Intercambios y Doble Titulación 
Uno de los grandes beneficios que ofrece el EMBA de San Andrés es que los alumnos tienen la posibilidad de hacer intercambios sin costo alguno con una duración de entre tres a seis meses en las principales escuelas de negocios de Europa y Estados Unidos: Kellogg School of Management, Columbia Business School, Ross School of Business de la Universidad de Michigan, IE Business School en España, Universidad Comercial Luigi Bocconi en Italia, Whu – Otto Beisheim School of Management en Alemania, Regents de la Universidad de Londres de Reino Unido, entre otras.

“Es una experiencia que corona un proceso transformacional de alto impacto, donde nuestros alumnos potencian su perspectiva global y desarrollan su network internacional. También existe la posibilidad de hacer intercambios más cortos (de hasta un mes de duración) o sumarse a viajes a ecosistemas de innovación, emprendimientos y negocios como Israel y Sillicon Valley”, confirma el director de MBA de la Universidad de San Andrés

Otro beneficio que ofrece el programa es la doble titulación con ESCP Europe Business School. Es un doble diploma sin precedentes para un MBA argentino, porque no implica el pago de matrículas europeas, dice Daniel González Isolio. “Nuestros alumnos tienen la posibilidad de graduarse con título de MBA San Andrés y de Master in Management en ESCP. Nosotros recibimos durante un año a sus alumnos y ellos hacen lo propio con los nuestros en sus campus de París, Berlín, Londres, Madrid, Varsovia o Turín”, agrega.

ADN emprendedor
La innovación, el poder de las redes y la forma de enseñanza se suman a conceptos tan relevantes como el emprendimiento en esta casa de estudios. San Andrés es una institución universitaria con ADN emprendedor, al punto que la escuela de negocios tiene una incubadora propia. “Siempre decimos que San Andrés no solo forma graduados, sino que además forma empresas”. 

“Nuestro EMBA es pionero en innovación y emprendimiento. Años atrás otras instituciones educativas se preguntaban por qué nuestra visión nos llevaba a poner foco en estos temas. Hoy día, en plena cuarta revolución industrial, los principales MBA del mundo se ocupan en profundidad de estas temáticas y las competencias asociadas a las mismas. Los negocios nacen y se reinventan de forma permanente, y ya nadie en el mundo corporativo duda de la importancia de estas competencias para alcanzar la cima directiva”, afirma González. 

El foco está puesto en el crecimiento y el desarrollo de nuevos negocios. Por lo mismo, el trabajo final de quienes cursan el EMBA consiste en desarrollar un negocio con fines personales o corporativos. Los mejores proyectos compiten por ser parte de la incubadora de la universidad. “Es un ecosistema único que hemos desarrollado gracias a nuestra exclusiva red de graduados que han transitado con este camino con éxito y las asociaciones empresariales con las principales instituciones del mundo emprendedor”, concluye González Isolio.

Lunes, Enero 25, 2021