Los coaches educativos son clave para promover la educación de la ciencia, demuestra un nuevo estudio de la Universidad de San Andrés

Se trata del primer estudio experimental dedicado a investigar la implementación de currículas de ciencias y cómo esta es impactada por el componente del coaching.

¿Cómo incentivar el aprendizaje de ciencias naturales en el aula? Un grupo de investigadoras de la Universidad de San Andrés llevó a cabo un experimento que muestra que los coaches educativos son un factor clave para promover el tiempo que los docentes de primaria dedican a la enseñanza de ciencias, particularmente en escuelas de bajos recursos. Los resultados del trabajo, realizado por Melina Furman, Mariana Luzuriaga, Inés Taylor, y María Eugenia Podestá, fueron publicados en la revista académica International Journal of Mentoring and Coaching in Education, y proveen nuevos datos que podrían ayudar al diseño de políticas educativas orientadas a la enseñanza y el aprendizaje de ciencias en Argentina.

La educación en ciencias en las escuelas acerca a los estudiantes al mundo empírico, potencia su curiosidad por los fenómenos observados en la vida cotidiana, y facilita el desarrollo del pensamiento crítico, tal como explica Furman en su libro Ciencia en el Aula, escrito en conjunto con Gabriel Gellón, también profesor de la Universidad de San Andrés. Sin embargo, en la Ciudad de Buenos Aires, donde el estudio fue realizado, el grado de aprendizaje en ciencias tiende a ser consistentemente bajo, especialmente en contextos de menores recursos socioeconómicos. ¿Cómo puede revertirse esta tendencia?

Una estrategia posible, según el trabajo de Furman, Luzuriaga, Taylor, y Podestá, es la incorporación de “coaches” o instructores que se reúnen con los docentes para guiarlos en la aplicación de materiales educativos diseñados para el aprendizaje de ciencias. Con el objetivo de precisar el impacto de los coaches sobre la implementación de la currícula de ciencias en el aula, las investigadoras llevaron a cabo un experimento con 59 escuelas primarias de la Ciudad de Buenos Aires. Mientras que a algunas escuelas se les dio únicamente una serie de materiales educativos sobre prácticas educativas de ciencias, a otras se les dieron esos mismos materiales sumado al coaching. En particular, los docentes se encontraban semanalmente y durante aproximadamente 45 minutos con los coaches, que proveían soporte pedagógico para aplicar la currícula en el aula.

Furman, Luzuriaga, Taylor, y Podestá encontraron que el componente del coaching incrementó el tiempo dedicado en el aula a la enseñanza de ciencias, sobre todo en escuelas con bajos recursos: aquellas que recibieron coaching vieron una triplicación del tiempo dedicado a las ciencias en comparación con las escuelas que no lo recibieron. Los hallazgos de este nuevo estudio son sumamente promisorios para el diseño y la implementación de programas pedagógicos efectivos, ya que se sabe que un mayor tiempo destinado a la educación de ciencias implica más oportunidades para potenciar su aprendizaje.

Jueves, Diciembre 23, 2021