
La última semana de marzo corrió a puro vértigo. Los tiempos de la economía y de la política se cruzaron en estos días con un ritmo descontrolado.
La falta de detalles oficiales en torno al acuerdo con el FMI y la proximidad del plazo para el cierre de listas para la emblemática elección capitalina caldearon los ánimos y las turbulencias se aceleraron.
A fuerza de anuncios, aclaraciones y declaraciones de los voceros oficiales y oficiosos del oficialismo quedaron enredados en un berenjenal. La confusión desorientó a financistas e inversores y puso a los mercados en un tembladeral.
La palabra gubernamental perdió peso específico para contener las turbulencias. El “pax de deux” entre el ministro y los voceros del FMI, lejos de aclarar, enturbió.
Este jueves incluyó una febril seguidilla de anuncios. En orden a aplicar un urgente cortafuego a la volatilidad cambiaria, Luis Caputo, con el forzado consentimiento de Kristalina Georgieva, confirmó que la Argentina tramita desembolsos del orden de U$D 20.000 millones. Julie Kozak, vocera del organismo, dijo que las negociaciones están en avanzadas pero no aportó detalles de montos ni plazos de entrega. La leyenda continúa.
El vocero Adorni acusó a la oposición de difundir información falsa y negó una devaluación. Lo propio debió hacer el mismísimo Milei, quién no solo negó una devaluación y calificó como “irrelevante” la cuestión cambiaria, sino que denunció un “intento de golpe en lo institucional y lo político, en la calle y en el mercado”.
“El gobierno de Milei enfrenta un momento bisagra”, afirmó Diego Reynoso, politólogo de la Universidad de San Andrés y responsable de la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública.
“El Gobierno perdió el poder de controlar de manera casi monopólica la agenda de la discusión pública”, sostuvo.
El desafortunado discurso de Davos y el escándalo por el caso Libra fueron los traspiés más dañinos que se auto propinó Milei. Errores no forzados de altísimo impacto que lo desalojaron de su eje haciéndole perder dominio de la narrativa.
El derrape presidencial ya empieza a registrarse en las últimas compulsas de opinión.
Los hallazgos del estudio de UdeSA dan cuenta de que el 71% de los encuestados considera que la promoción por parte del Presidente de la cryptolibra tuvo un impacto negativo.
El 54% de los encuestados dice que el escándalo $LIBRA afectó su opinión sobre el Presidente. El 55% está en desacuerdo con que este sea “el mejor gobierno de la historia” poniendo en cuestión su línea discursiva auto celebratoria.
Estas constataciones no parecen ser tenidas en cuenta por el Milei de estos días.
“Me parece fascinante que la motosierra se haya convertido en un emblema de la nueva era dorada de la humanidad”, le dijo a los periodistas de The Washington Post a los que recibió en su despacho con el descomunal artefacto en su versión VIP sobre el escritorio.
A la hora de responder sobre el cryptogate, Milei volvió a resguardarse en su ingenuidad, y aseguró estar trabajando para ajustar sus posteos en X. Parece que comenzó a entender que no puede actuar como un particular mientras viva en Olivos. También reconoció que “algunas de sus opiniones antes de asumir la presidencia eran erróneas”. La de definir al Papa Francisco como “el representante del maligno en la tierra” entre otras.
En cuanto a cuestiones fundamentales del relato libertario hay datos de la encuesta de UdeSA que resultan tan llamativos como relevantes: el 49% prefiere un Estado más grande que provea más servicios y atienda más asuntos y sólo el 27% prefiere un estado más pequeño.
A marzo el gobierno de Javier Milei obtiene un 45% de aprobación. El nivel de satisfacción con la marcha de las cosas en el mes de mayo descendió al 36%, frente a un 61% de insatisfacción. Los mayores registros de satisfacción se dan entre los varones y aumenta entre los de más edad y mayor nivel económico.
Interesa conocer las emociones y sentimientos que genera Javier Milei y que se posicionan en los extremos. Esperanza, Confianza e Incertidumbre entre quienes lo aprueban y Rechazo, Asco y Vergüenza entre los que lo desaprueban.
Estos registros no necesariamente se reflejan a la hora de la intención electoral. Si las elecciones fueran hoy, oficialismo y oposición resultarían empatados con un 23% de gente que no sabe a quién votaría y un 9% que prefiere no responder. Por partido: si las elecciones fueran hoy el 26% votaría a LLA, el 24% al peronismo y el 10% al PRO.
El 33% considera a Cristina como la principal líder de la oposición y un 23% considera que no hay otro liderazgo a la vista.
En este contexto, las desdobladas y adelantadísimas elecciones en CABA devienen en una especie de primera vuelta electoral. Una encuesta a nivel nacional que permitirá definir preferencias y reordenar propuestas.
Las tensiones de estos días permiten conocer los resquemores, rivalidades y pulsiones de poder que combustionan en los principales espacios.
La Libertad Avanza pone toda la carne en asador para enfrentar en su mismísimo fundo al PRO de los Macri. Manuel Adorni el vocero presidencial es sacado a la cancha para disputar una banca en la legislatura porteña. La emergencia recuerda la tristemente célebre saga de candidatos testimoniales con los que el kirchnerismo supo enfrentar sus adversidades electorales.
Está claro que Manuel Adorni es un candidato potente, aunque es poco probable que deje la vocería para sumarse a la legislatura porteña. Por el momento nadie parece pedirle tanto.
Adorni deberá medirse con Ramiro Marra, el libertario de la primera hora, desplazado del firmamento mileísta por la mismísima Karina Milei. Uno de los primeros casos de guillotina sanitaria, desplazado por la hermana presidencial, tras haber acompañado a Jorge Macri en votaciones clave, ahora es un desafiante de peso. Se presenta con su espacio “Libertad y Orden”, bajo el sello de la UceDe porteña.
Leandro Santoro es otro que pelea. Al frente de una de las tres listas del peronismo, es por lejos, el que dispone de más chances de hacer un buen papel.
Encabezando otra de las listas peronistas, Juan Manuel Abal Medina. El ex jefe de Gabinete de CFK asegura no tener diálogo alguno con Santoro.
El macrista Hernán Lombardi hizo uso de la mordacidad que lo caracteriza. Comparó a Horacio Larreta con Leandro Santoro. “Dicen cosas parecidas”, los ninguneó.
Horacio Rodríguez Larreta, quién pateó el tablero presentando su candidatura por afuera del macrismo puro y duro bajo la consigna “hay olor a pis” pretende volver al ruedo después de la catástrofe electoral que sufrió en el 23 cuando perdió la interna presidencial contra Patricia Bullrich.
“El candidato es el equipo”, refuerza Lombardi echando mano a otra consigna electoral de los K: “el candidato es el proyecto”.
María Eugenia Vidal, al frente de la campaña del primo Jorge, rehusó integrarse a la lista y se preserva para octubre. Silvia Lospennato es la chica del momento, la elegida para el primer lugar. Es la autora del primer proyecto de Ficha Limpia, que ahora con modificaciones obtuvo media sanción en diputados y tiene en vilo a CFK.
“Pasamos de un proyecto de país a un proyecto de poder”, sentenció Mauricio Macri este viernes. El ex presidente ya está en campaña. “La falta de apego a la institucionalidad comienza a afectar el plan económico”, sumó.
Macri ya comprendió que vienen por él. Sabe perfectamente que no está en las oraciones ni de Karina Milei ni de Santiago Caputo y que a ambos los une un desafío: sacarlo de escena. El resultado de las elecciones en CABA es absolutamente determinante para su futuro político y la consistencia del PRO.
La encuestadora Zuban Córdoba también coincide en que el discurso de Davos y el caso $Libra marcan un antes y un después en la imágen presidencial. El aumento de la imágen negativa del Gobierno y la valoración personal de Milei no tienen su correlato en los escenarios de intención de voto para las legislativas de octubre en las que el oficialismo sigue puntero con comodidad.
El foco puesto en las legislativas capitalinas no alcanza a sofocar las irreconciliables diferencias que desmembran al peronismo de la Provincia. La relación entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof está en su peor momento.
El proyecto que el kirchnerismo presentó en la Legislatura Bonaerense para condicionar la suspensión de las PASO a que las elecciones sean el mismo día que las nacionales abortó las negociaciones con las que Sergio Massa pretendía gestionar un acercamiento.
“Unidad aunque duela”, pretende ser la consigna massista. Cristina Kirchner no quiere desdoblamiento de las elecciones provinciales, algo que reclama Axel Kicillof y sostener las PASO aleja esa posibilidad.
La devaluada lideresa K enfrenta un Día D. Este martes vence el plazo para apelar ante la Corte el recurso extraordinario que la Cámara Federal de Casación Penal le rechazó. Un último trámite que la separa de la posibilidad de ir presa de manera inmediata. Si no se aprueba en tiempo Ficha Limpia siempre le queda la posibilidad de presentarse y obtener fueros.
“La señora va a ir presa y eso la tiene como loca”, contraatacó Javier Milei a la última entrega de la serie “Che, Milei”.
Tanto a Milei como a CFK les conviene llegar a octubre en un escenario de polarización que les permita mostrarse extremadamente nítidos en sus perfiles frente al electorado. A falta de las PASO, las próximas elecciones en CABA funcionarán con una suerte de primarias a cielo abierto y en tiempo real.