Revista Jurídica

Universidad de San Andrés


Número 10 | 2020
Martes, Diciembre 15, 2020
171-187

 

 

Una crítica a la permanencia judicial

A critique of judicial tenure

Josefina Mortola Saiach, Cindy Garber y Keren Greb

Resumen

En este trabajo argumentamos que, a la luz del fin que justifica el artículo 99 inciso 4 de la Constitución Nacional, este debería ser modificado. A partir de los 60 años, los seres humanos comienzan un proceso de deterioro que afecta capacidades cognitivas fundamentales para que los jueces ejerzan su función adecuadamente. El sistema debería instrumentar algún mecanismo que evite que los jueces cuyas capacidades cognitivas han sido afectadas por la edad permanezcan en su cargo.

Entendemos que el artículo mencionado promueve un mecanismo deficiente, dado que el límite de edad de 75 años es muy alto teniendo en cuenta que el proceso de deterioro cognitivo comienza antes. Además, no filtra adecuadamente a los jueces cuyas capacidades cognitivas han sido afectadas, ya que no incorpora exámenes neurológicos.

Por lo tanto, debería ser modificado de modo que (i) la edad a partir de la cual los jueces federales requieren un nuevo nombramiento sea 60 años en lugar de 75; y que (ii) sea condición necesaria y suficiente para el nuevo nombramiento que no evidencien un deterioro cognitivo, comprobado mediante evaluaciones neuropsicológicas.

Palabras clave: deterioro cognitivo – capacidades cognitivas – desempeño jurisdiccional – propuesta de reforma – permanencia judicial – exámenes neurológicos

 

Abstract

In this paper we argue that, in light of the purpose that justifies article 99.4 of the National Constitution, it should be modified. From the age of 60, humans begin a process of deterioration that affects cognitive abilities that are fundamental for judges to exercise their function adequately. The system should implement some mechanism that prevents judges whose cognitive abilities have been affected by age from remaining in office.

We understand that the article mentioned promotes a deficient mechanism, since the age limit of 75 years established is very high, considering that the process of cognitive impairment starts earlier. Also, it is a mechanism that does not adequately filter judges whose cognitive abilities have been affected since it does not incorporate neurological tests.

Therefore, it should be modified so that (i) the age from which federal judges require a new appointment is 60 instead of 75; and that (ii) it is a necessary and sufficient condition for the new appointment that they do not evidence a cognitive decline, proven by neuropsychological assessments.

Key words: cognitive impairment – cognitive abilities – jurisdictional performance – reform proposal – judicial tenure – neurological examinations